7 de julio de 2014 | Destacado, Provinciales.

Ya funcionan 81 escuelas de doble jornada en Entre Ríos.

_tallerr1Las escuelas primarias de doble jornada son parte de un proyecto innovador que ya beneficia a más de 10.000 niños de zonas vulnerables en 81 establecimientos escolares de Entre Ríos. Las evaluaciones son muy alentadoras, ya que se ha logrado evitar la repitencia, el fracaso y la sobreedad escolar. El desafío actual es extender a 8 horas el horario de estudio.
Tenemos que tomar decisiones que nos lleven a tener todas las escuelas localizadas en zonas vulnerables con un régimen de jornada completa y actividades de apoyo los fines de semana. Todos los niños deben estudiar en igualdad de condiciones y esas condiciones deben ser las mejores en cada escuela”, dijo el gobernador Sergio Urribarri.

“No puede haber barreras que impidan cumplir con este objetivo. Ninguno de nosotros ha vivido de un momento de tanta transformación que apunta a la búsqueda de la equidad en la Argentina como hoy. Vale la pena porque tenemos herramientas y un contexto de país para apuntar bien alto. Este es otro tiempo y con esa cabeza hay que actuar”, expresó el mandatario.

El Proyecto de Mejora e Inclusión para la Educación Primaria comenzó a gestarse en la provincia en diciembre de 2011. Al asumir su segundo mandato el gobernador Sergio Urribarri planteó el desafío de este programa educativo, y un objetivo: alcanzar las 100 escuelas de doble jornada para el año 2015. En menos de tres años desde que comenzó su implementación, las 81 escuelas Nina albergan a una población aproximada de 10.200 alumnos que cursan la educación primaria.

En esta etapa llega un nuevo desafío: la incorporación de talleres a contraturno que tienen como objetivo mejorar los aprendizajes, ampliar el universo cultural de los alumnos y fortalecer aún más la igualdad de acceso al conocimiento.

En las escuelas Nina (la denominación es un homenaje a la profesora Nélida Landreani) los chicos comienzan el día compartiendo el desayuno, luego de las 4 horas de desarrollo de las áreas curriculares de la educación primaria, almuerzan y comienzan a cursar los talleres que ellos mismos fueron eligiendo, como Idiomas extranjeros, Artes Plásticas, Danzas, Música, deportes, Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), apoyo al estudio, etc.

Los talleres específicos permitieron la expansión y apertura cultural, la danza, la expresión corporal, la música, se transformaron en fortalezas del desarrollo de la educación integral y lograron una activa participación de los niños. A través del taller denominado acompañamiento al estudio, se complementan iniciativas novedosas como proyectos de radio, teatro, escritura y el desarrollo de valores de cooperación, respeto, tolerancia y compañerismo.

La evaluación de los resultados de estos dos años y medio son muy alentadores, ya que se cumple en estas escuelas su objetivo principal: evitar la repitencia, el fracaso y la sobreedad escolar.

Por otra parte la ganancia social de la implementación es lo que más destacan padres y docentes: aumento de la autoestima, mejora de la actitud hacia los demás, facilidad para la expresión y la comunicación, seguridad ante los pares, mejores relaciones con el entorno social, despertar de los intereses culturales y un significativo estrechamiento del vínculo entre las familias y las escuelas.

Esta oferta educativa garantiza, por un lado, el acceso –que en ocasiones se encuentra vedado–, de ciertos sectores sociales a saberes de distinta índole. Y por otro lado, tal y como lo demuestran los datos relevados a la fecha, se garantiza la trayectoria escolar integral. No se han registrado casos de repitencia ni abandono y en general han mejorado los índices de rendimiento académico.

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