26 de noviembre de 2010 | Nacionales.

Un Fin de Año Complicado para la Oposición Anti-K

Eduardo Duhalde, Ricardo Alfonsín, Elisa Carrió, Carlos Reutemann, Ricardo López Murphy, Mauricio Macri, Francisco de Narváez, Julio Cleto Cobos, Margarita Stolbizer, Fernando «Pino» Solanas, Gabriela Michetti, Hermes Binner, Felipe Solá y Adolfo Rodríguez Saa. La especulación de imaginar ‘la oposición’ como un bloque uniforme, fue parte de la necesidad de las empresas de medios de comunicación, de crear una fuerza contra los Kirchner que le permitiera proteger sus propios intereses económicos, empresarios y corporativos frente a la Ley de Medios.

¿Qué es la oposición anti-k? El campo opositor, que le ganó a Kirchner en 2009, está en crisis y reculó al rol de simple acompañante de los K. Mostró su realidad: no hay una sola oposición sino varias y lo que es peor, hay opositores «a veces».

candidatos_diauno– La Unión Cívica Radical se considera ya ganadora en 2011 y negocia con los K. Facilitó el quórum para aprobar el Presupuesto y acordó según las necesidades de los intendentes y gobernadores que reportan a la UCR y a favor de las Universidades Nacionales que controlan.

– Los precandidatos de la UCR: Alfonsín es el candidato de los dirigentes radicales, «un hombre del partido»; a Cobos, que resucitó al radicalismo con su voto «no positivo», le ha impactado el mote de «traidor»; a su vez, Sanz es el candidato preferido por el establishment.

– En el Peronismo Federal, la falta de Kirchner provocó un brete y está entrampado con los dirigentes que quieren volver al redil K y arriesgarse a la reunificación del PJ. Los más antikirchneristas irían en busca de una alianza con Macri, jefe de Pro.

– En Propuesta Republicana (El PRO) Mauricio Macri, es hoy el opositor mejor colocado en las encuestas.  La Coalición Cívica (CC-ARI) dejó el panradicalismo y construirá en soledad, siguiendo el proceso de posible desglose del Peronismo Federal. En el Partido Socialista, Binner es el postulante cantado a vice para la fórmula del Acuerdo Cívico y Social. En el Proyecto Sur, los centroizquierdistas de «Pino» Solanas están a mitad de camino entre los K y la oposición. Se amparan en un discurso crítico al kirchnerismo, pero muchas veces son funcionales a los K.

– El oficialismo K se victimiza. Más allá del dolor sincero de Cristina, la estrategia del oficialismo es la victimización: la Presidenta es mujer, está lastimada por la muerte de su marido y hay una brutal oposición política que la acosa. La pena la lleva a hacer pucheros‎ en cada discurso y le flaquea la voz. Pero la pregunta es: ¿Cristina irá a la reelección?

– La imagen es incompleta. Hoy el contexto beneficia al candidato K porque todavía no están las candidaturas en la oposición. Esto cambiará cuando se diluya el efecto del duelo y se defina quién va a ser el candidato del panradicalismo y del PJ Federal, donde todavía no se eligieron a quienes competirán con el candidato K.

De la redacción de La Opinión Popular

¿Qué es la oposición anti-k?

El campamento opositor, donde se refugian todos los que le ganaron a Néstor Kirchner en 2009, está en crisis. Por primera vez, han reculado al rol de simples acompañantes del kirchnerismo en que se hallaban no antes de ese triunfo, sino anteriormente a 2008 en aquella pelea entre el oficialismo y «el campo» por las retenciones móviles a la soja.

Naufragaron ostensiblemente al no conseguir quebrar la voluntad del kirchnerismo de «cerrar el Congreso Nacional » o hacer de él un cascarón vacío.

Lo positivo es que la oposición mostró su verdadera realidad: es un conjunto de organizaciones y pensamientos muy diversos y fundamentalmente realistas y prácticos. ¿Por qué habría una sola oposición cuando eran notables las discrepancias entre ellos?

La especulación de imaginar ‘la oposición’ como un bloque uniforme, fue parte de la necesidad de las empresas de medios de comunicación, de crear una fuerza contra los Kirchner que le permitiera proteger sus propios intereses económicos, empresarios y corporativos frente a la Ley de Medios.

Esta situación marginó a quienes sostenían posiciones intermedias y Kirchner acompañó ese discurso de uniformidad y de «todo o nada» porque le convenía para disciplinar a la «tropa propia».

Hoy vemos que no hay una sola oposición sino varias y lo que es peor, hay opositores «a veces». Y las  incoherencias que tiene sólo le facilitan al kirchnerismo la tarea para que pueda ganar imagen e intención de voto a favor de la reelección de Cristina.

La Unión Cívica Radical

En 1985, el entonces diputado nacional Raúl Baglini (UCR) esbozó una teoría conocida como el «Teorema de Baglini» que dice así: «Cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; cuanto más cerca, más sensatos y razonables se vuelven».

La opositora Unión Cívica Radical se considera ganadora en 2011 y su conducta frente al Presupuesto 2011 fue negociadora. Encabezó la decisión de dar quórum y aprobar en general para disentir luego en particular con el proyecto.

Negoció con el kirchnerismo según las necesidades de los intendentes y gobernadores que reportan a la UCR y a favor de las Universidades Nacionales que controlan, entendiendo que así se afirman en una mejor situación con vistas a las elecciones de 2011.

Por eso acertó Lilita Carrió cuando encendió una vez más la mecha con su denuncia pública, que irritó a la UCR porque creía que podía conservar el doble discurso, de decirse opositora y negociar «por debajo de la mesa».

Esto generó importantes desconfianzas internas, porque muchos radicales consideran que la UCR debería posicionarse como opositora frente a los K, ante los comicios 2011, y se muestra inconsistente y acuerdista.

Así, el radicalismo corre el riesgo de partirse entre Ricardo Alfonsín y Julio César Cleto Cobos, o en tres, si entra a terciar el senador Ernesto Sanz en la pelea por la candidatura presidencial.

Los precandidatos de la UCR

«Ricardito» Alfonsín es el candidato de los dirigentes radicales, «un hombre del partido». Clon fisonómico y discursivo de su padre, sin conocimientos en puestos ejecutivos, pero con el carisma que le da el apellido y la lamentable muerte de don Raúl, que le permitió un crecimiento político y electoral, que ya raspó el techo y comienza a descender.

Alguien con superior experiencia de gestión es el vicepresidente Cleto Cobos, que resucitó al radicalismo con su voto «no positivo», pero le ha impactado el mote de «traidor» de los K y de muchos de sus correligionarios que no lo indultan por su ida de la UCR con los radicales K. Se está hundiendo por su insistencia en permanecer en un lugar incómodo entre vice y opositor.

A su vez, el mendocino Sanz es el candidato preferido por el establishment si encabezara una fórmula con el gobernador santafesino, el socialista Hermes Binner.

El Peronismo Federal

La desaparición de Néstor Kirchner provocó la crisis del Peronismo Federal. La retirada de Carlos Reutemann, tolerante con el padecimiento de Cristina y propenso a calmar las aguas, les sacó la escalera a Eduardo Duhalde y a los hermanos Rodríguez Saá, ya que Felipe Solá y Mario Das Neves también optaron por esperar el momento oportuno, «desensillando hasta que aclare».

La auténtica verónica de torero, ejecutada por Reutemann, se debió a su veloz mirada del nuevo contexto político favorable al oficialismo K que, no obstante, nadie puede aseverar que se pueda mantener mucho tiempo más.

Con la muerte del patagónico, el Peronismo Federal se halla entrampado en la aspiración de algunos de sus dirigentes importantes de volver al redil del oficialismo y de arriesgarse a la reunificación del Partido Justicialista.

Los peronistas federales más antikirchneristas (además de Duhalde y Rodríguez Saá, Graciela Camaño, Luis Barrionuevo, Ramón Puerta, Jerónimo Venegas, Cristian Ritondo y Miguel Toma, entre otros) ya estarían marchando en busca de una alianza con Mauricio Macri, jefe de Pro.

Propuesta Republicana (El PRO)

El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, es hoy el opositor mejor colocado en las encuestas nacionales, aunque todavía a muchos puntos de distancia de Cristina. Con muy poco lo consiguió, ya que su mandato en la Ciudad de Buenos Aires no revela excesivas realizaciones, pero el conteo de votos lo exhibe por encima de los candidatos del Peronismo Federal, individualmente considerados, y a la par del radical Ricardo Alfonsín.

Aunque a casi un año de las elecciones, todas las encuestas pagas, que hoy salen de la Casa Rosada, resultan provisionales y con grandes márgenes de error.

La Coalición Cívica (CC-ARI)

El Partido Coalición Cívica para la Afirmación de una República Igualitaria (CC-ARI) integra la Confederación Coalición Cívica, que también es liderada por Elisa Carrió, y formaba parte del frente electoral y parlamentario Acuerdo Cívico y Social (ACyS) una alianza electoral conformada por la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica, el GEN y el Partido Socialista.

Carrió decidió dejar este polo opositor anti-k y se plantará como aspirante presidencial ante sus ex socios del panradicalismo. Afirmada sobre la ética y la moral, Lilita embistió sin piedad contra los radicales, los socialistas y Margarita Stolbizer.

Construirá de aquí en más en soledad, siguiendo de cerca el proceso de posible desmembramiento del Peronismo Federal para reposicionarse en la carrera a 2011. Busca un eventual acuerdo con Reutemann que acaba de dejar el PJ disidente.

El Partido Socialista

Hermes Binner, el gobernador de Santa Fe, busca terciar en la pelear por la presidencia en 2011 y trata de llegar a un acuerdo con la UCR y el Gen. En tanto, confía en que, con ese acuerdo, el PS podrá retener la gobernación provincial.

Es el postulante cantado, en segundo término a vice, para la fórmula del Acuerdo Cívico y Social y busca avanzar en la construcción de un Frente Progresista que pueda reunir al socialismo, al radicalismo de Alfonsín y Stolbizer y al sindicalista de la CTA, Víctor de Gennaro; sin la molesta Lilita Carrió.

El Proyecto Sur

Los centroizquierdistas del Proyecto Sur, de Fernando Ezequiel «Pino» Solanas, están a mitad de camino entre el oficialismo y la oposición. Se amparan en un discurso crítico al kirchnerismo, pero muchas veces son funcionales a él.

Conteniendo a los transversales ex kirchneristas de Libres del Sur, al sindicato de ATE y a la CTA, es irremediable que Proyecto Sur conserve conductos de consulta permanente con el oficialismo K.

«Pino» Solanas anunció que su partido se encuentra en conversaciones con el senador Luis Juez y que su fuerza «tendrá un fuerte apoyo rural», además de «partidos provinciales, organizaciones territoriales y ambientalistas».

El oficialismo K se victimiza

Más allá del dolor sincero de Cristina, la estrategia del oficialismo es el lamento institucional, la victimización. Según el relato K, la Presidenta es mujer y viuda, está lastimada por la muerte de su marido y hay una brutal oposición política que la acosa. La pena la lleva a hacer pucheros‎ en cada discurso y le flaquea la voz.

Todo esto es muy compasivo y conmueve mucho a la gente sensible, pero las épocas del luto, para Cristina y para el Pueblo, en algún momento se terminan.

Por ahora, en el oficialismo, son optimistas en consolidar los niveles de adhesión posfallecimiento de Néstor Kirchner que muestran hoy las encuestas que ellos encargan. Creen que Cristina superará el 45%.

Apuestan a que la figura de la Presidenta no decaiga y eso dependerá de cómo gestione el gobierno y, en especial, del conflicto interno de su propia fuerza. entre el PJ y los sectores transversales K.

Pero, también empiezan a brotar en el oficialismo la inquietud sobre cómo será la evolución del estado de ánimo de Cristina. El problema son las relaciones familiares.

Se sostiene que Florencia Kirchner le hizo prometer a su madre, antes de su regreso a Nueva York, que ella no se presentaría a la reelección y que en diciembre de 2011 se volvería a El Calafate. Máximo Kirchner opinaría igual que su hermana. Quienes la vieron últimamente contaron lo mismo: que la Presidenta está muy, pero muy, triste.

La pregunta del millón, muy difícil de responder, es: ¿Cristina marchará a la reelección? Si no es ella será el gobernador Daniel Scioli, que tiene porcentajes en las encuestas similares a los de la Presidente. Pero esa será otra historia.

La imagen es incompleta

Hoy el contexto tiende a beneficiar al candidato oficialista por la mejoría que ha generado la desaparición de Kirchner, en cuanto a la valorización positiva de la gestión K. Pero la imagen es incompleta porque todavía no están claras las candidaturas en la oposición y su intención de voto se dispersa entre los distintos aspirantes.

Esta realidad va a cambiar cuando se diluya el efecto favorable del duelo, se defina quién va a ser el candidato del panradicalismo, donde Alfonsín tiene mayor perspectiva y lo mismo sucede en el Peronismo Federal, donde todavía no está en claro si Duhalde o Reutemann será el que compita con el candidato K.

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