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25 de junio de 2012 | Concordia.

Tres casos de secuestros virtuales se produjeron en pocas horas en Chajarí

Tres familias sufrieron momentos de nerviosismo ante llamadas extorsivas. En uno de los casos, la víctima gastó 3.000 pesos en tarjetas telefónicas para entregar a los supuestos secuestradote. Ocurrieron casos similares en otras ciudades.
Tres nuevos casos de estafas de las denominadas “secuestros virtuales” movilizaron a la Policía de Chajarí el sábado último, que logró abortar uno de los delitos, y en tanto que en otro caso la víctima debió gastar 3.000 pesos en tarjetas telefónicas para entregar a los supuestos secuestradores, y el tercer episodio se aclaró cuando la persona que estaba siendo llamada encontró de casualidad, en una oficina de correo, al familiar al que supuestamente tenían en cautiverio.

Los tres delitos sucedieron con pocas horas de diferencia, y según publicó el sitio Tal Cual Chajarí, coincidió que todos los llamados eran procedentes de teléfonos con prefijo de la ciudad de Córdoba.

El ardid de los delincuentes consiste, básicamente, en llamar a un teléfono fijo y avisar que a un pariente de la persona que atiende le ha ocurrido un accidente. Generalmente, asustado, el receptor hace preguntas y menciona a uno de sus familiares. Ese dato es utilizado por el estafador para indicar que esa persona no se accidentó, sino que fue secuestrada. En cuestión de segundos, la víctima es amenazada con mucha habilidad, y conminada a entregar una suma de dinero que a veces debe abonar en efectivo, viajando a algún sitio, y en la mayoría de los casos tiene que obrar mediante la compra de tarjetas telefónicas, cuyo número debe pasar vía telefónica a los extorsionadores.

El sábado, a una de las tres víctimas le exigieron la compra de determinada cantidad de tarjetas telefónicas. Pagó dos mil pesos en el primer llamado y mil más en una segunda comunicación.

El segundo suceso fue más llamativo: según el sitio Web citado, una mujer fue amedrentada para entregar dinero a los presuntos secuestradores de su esposo, que le indicaron que haga un depósito en el correo de Chajarí, a través de una empresa internacional dedicada a las transferencias. Cuando la víctima fue a la oficina postal, se encontró con su marido, que hacía fila para realizar un trámite.

En el tercer caso, resultó damnificado un matrimonio mayor, a los que amenazaron para que obtuvieran dinero y lo trasladaran a una dirección de Paraná. “Un móvil de la Policía que estaba en la Terminal los encontró a punto de sacar los pasajes para viajar y les explicó que era un secuestro virtual”, indicó el subjefe de la Policía Departamental de Federación, comisario inspector Aldo Del Castillo.

El funcionario comentó que seguramente la pareja no llegaría a Paraná con el dinero, porque es probable que en el trayecto le habrían cambiado la consigna. “A medida que van cumpliendo con el objetivo que le fijan les van variando las órdenes” señaló el subjefe.

Del Castillo destacó que “no hubo pérdidas de dinero en efectivo, pero sí compra de tarjetas telefónicas en uno de los hechos”, y cuando se le preguntó a qué atribuyen que hayan sucedido tres casos en la misma ciudad en pocas horas, el comisario descartó que las víctimas tuvieran alguna vinculación entre ellas, y aseguró que se trató de “llamados al azar. Hace unos cuatro o cinco años atrás ocurrió algo similar en Paraná” recordó el policía.

Por último, señaló que los casos del sábado están siendo investigados por la Fiscalía de Chajarí y que la Jefatura envió un memorando a todos los medios de prensa de la zona para evitar nuevos perjudicados.

El jueves pasado hubo un incidente similar en Victoria, donde la dueña de un hotel, de apellido Bosch, recibió una llamada telefónica, en la que le aseguraron que tenían a su hijo secuestrado. Le pidieron 20.000 pesos y una tarjeta telefónica de 200 pesos, para continuar comunicándose.

La víctima compró crédito de una empresa de celulares en una estación de servicios de España y Piaggio de esa ciudad entrerriana, y después se fue a la Terminal de ómnibus, para tomar un colectivo a Rosario. Al tomar conocimiento de que no había micros por la escasez de combustible, se desesperó y llamó a la Policía. Así se pudo comprobar que el familiar estaba bien, y que el llamado extorsivo también procedía de un teléfono con característica de Córdoba.

Según publicó Diario Victoria, el viernes pasado habrían ocurrido dos hechos más en esa localidad.

Y el caso quizá más traumático ocurrió el jueves 14 de este mes, cuando la secretaria de un contador de San Salvador vivió una odisea, amenazada por desconocidos que le dijeron, primero, que su jefe había tenido un accidente fuera de la ciudad, y luego, que estaba secuestrado. El profesional estaba dando clases en una facultad, en Concepción del Uruguay, pero los malvivientes le aseguraron a la mujer que estaba en cautiverio, en Concordia. Por lo que la obligaron a comprar un celular liberado y decirles el número, para continuar la comunicación. Después le indicaron que viajase a Concordia, se alojara en un hotel y les depositara dinero en un par de oficinas de correos. El ardid se desbarató porque la víctima alcanzó a hablar con una amiga antes de salir de San Salvador. Esa mujer alertó a la Policía, que montó un operativo en distintas ciudades, constató que el contador estaba dando clases y ubicó a la secretaria, antes de que se desprendiera de dinero.

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