20 de agosto de 2010 | Provinciales.

Se reaviva el debate en torno de bajar los años para jubilarse en la Provincia

El Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf), que preside Raúl Solanas, logró consensuar un anteproyecto de ley con los dos gremios que agrupan a los trabajadores del área, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), que apunta a “flexibilizar” la cantidad de años exigibles para que sus empleados puedan acceder al beneficio de la jubilación. El texto ya fue enviado al Poder Ejecutivo, y aguarda ser enviado, con el visto bueno, a la Legislatura, y en esencia contempla la posibilidad de que un trabajador del Copnaf pueda jubilarse con 25 años de aportes, sin ningún límite de edad. De ese modo, quedarían agrupados en un régimen especial, distinto al resto de los trabajadores del Estado, que para el retiro deben contar con 57 años de edad, en el caso de la mujer, y 62 años, en el hombre, y 30 años de servicio.

El pedido se suma a por lo menos una docena de iniciativas de ese tipo que se vienen barajando desde hace tiempo, y que han tenido opiniones adversas de parte de la Caja de Jubilaciones y Pensiones, que no ve con buenos ojos proyectos de esa envergadura. En Entre Ríos el régimen jubilatorio, reglamentado por la Ley Nº 8.732, fija que el acceso a la jubilación se dará en aquellos trabajadores que: a) hubieran cumplido 62 y 57 años de edad, según se trate de varones y mujeres respectivamente; y b) acrediten 30 años de servicios computados de los cuales como mínimo 25 deberán ser con aportes en uno o más regímenes comprendidos en el sistema de reciprocidad. Aunque la Ley Nº 8.281 conformó un sistema especial para los trabajadores de los hospitales psiquiátricos de la provincia, permitiéndoles acceder al beneficio jubilatorio con 45 años de edad y 20 de servicio con aportes, como mínimo. Pero ese beneficio sólo alcanza a aquellos trabajadores que hayan tenido un trato directo con pacientes alojados en establecimientos de salud mental. Aunque distintos sectores vienen planteando su interés en sumarse a regímenes de ese tipo. Ya lo han hecho los trabajadores de los casinos, los médicos de los servicios de Terapia Intensiva de los hospitales de alta complejidad, las maestras jardineras, choferes, los trabajadores que tienen contacto directo con residuos, empleados de Bromatología y los agentes sanitarios, entre otros. El último organismo que se sumó a esa tendencia, que todavía no ha conseguido una respuesta afirmativa en la Legislatura, es el Copnaf, luego de un trabajo coordinado con ATE y UCPN, según indicó Miguel Fernández, director general de ese organismo. Según Fernández, la idea es que el beneficio “alcance a todos los empleados. Nosotros tenemos 2.100 trabajadores, y queremos que sea para todos, porque si bien hay gente que ahora no está trabajando en contacto directo con menores, lo ha hecho antes”. Daniel Elías, presidente de la Caja de Jubilaciones, dice que todavía no ha sido puesto al tanto del tema en forma oficial, aunque sabe de las gestiones, por boca de dirigentes gremiales. “De mi parte, ya adelanté cuál es mi postura, que ha sido común ante todas las gestiones previas de este tipo que se han generado. Yo no estoy de acuerdo”, expresó Elías. Al respecto, sostuvo que la propuesta de flexibilizar el acceso a la jubilación, anticipando edades o requisitos, “como consecuencia de posibles o supuestos aspectos del trabajo que agreden la salud física de los trabajadores, no es la solución. En ese sentido, la posición de la Caja tiene que ver con principios que apuntan a preservar el sistema, y que además se tienda a mejorar las condiciones de trabajo de los empleados, y así evitar bajar los años para jubilarse”, señaló. “Los problemas que se señalan –abundó Elías–, que no cuestionamos, no creo que se solucionen flexibilizando las condiciones para jubilarse. Personalmente, y en base a estudios técnicos, entiendo que no es un remedio apropiado para el problema que se plantea. Aunque este pedido no es el único que tenemos. Hay por lo menos 30 pedidos de ese tipo, lo que está marcando que es necesario un mejoramiento de las condiciones actuales de trabajo”. –¿Además de un efecto cascada, podría generar problemas de financiamiento para la Caja? –Yo no hablo de efecto cascada, digo que así no solucionamos el problema de fondo que estamos planteando. Pero además es verdad que se plantearía un problema de financiamiento. Esto podría repercutir en la estabilidad del sistema, y eso puede empezar a torcer el equilibrio que hoy tenemos. Actualmente, por cada jubilado hay dos activos. Pero así va a llegar al día en el que vamos a tener más jubilados que activos, y sobre todo jubilados jóvenes, y eso distorsiona cualquier proyección. Fuente: El Diario

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