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15 de marzo de 2022 | Nacionales.

Otro tropiezo del ala dura del PRO

Fracasó el intento de Patricia Bullrich de imponer una nueva condición al acuerdo con el FMI

La exministra de Seguridad propuso que Juntos por el Cambio vote en contra en el Senado en caso de que el Gobierno aumente las retenciones. No recibió apoyo interno.
Un intento del ala dura del PRO de reflotar una estrategia que lleve al fracaso el acuerdo con el FMI quedó en la nada en las últimas 48 horas. Todo empezó con un Zoom de integrantes del PRO, donde Patricia Bullrich propuso que si el Gobierno no daba marcha atrás con un eventual aumento de las retenciones, entonces Juntos por el Cambio no debería votar a favor del proyecto en el Senado. Tras una discusión con Horacio Rodríguez Larreta, el tema pasó a una reunión el lunes por la tarde de la mesa nacional de Juntos por el Cambio. Pero nadie pareció tomarse en serio ese planteo dentro de su propio espacio: ese encuentro se postergó para el martes a la tarde y luego se volvió a postergar sin fecha. El interbloque de senadores de Juntos por el Cambio, en tanto, se reunirán el miércoles para dar una definición de conjunto.

La semana pasada ya se habían frustrado todos los intentos de Bullrich y del expresidente Mauricio Macri para dar por tierra con las negociaciones. Les jugó en contra que el oficialismo se mostró dispuesto a modificar el texto de la ley, y eso los fue dejando solos: la UCR y la Coalición Cívica ya estaban en tren de acordar y se le sumó todo el sector de Larreta. Pero la presidenta del PRO no se dio por vencida. El lunes intentó unir dos temas: la suba de retenciones (por la que todos en la alianza opositoras hicieron declaraciones públicas en contra) y la votación con el FMI. Bullrich planteó que si el Gobierno avanzaba con el aumento de retenciones, no había que acompañar la ley. O, dicho de otra manera, condicionar la aprobación del acuerdo con el FMI -tomada por Macri- a que el Gobierno actual no aplique determinadas políticas.

La presidenta del PRO, no obstante, no tuvo mucho quórum en ese encuentro. De hecho, Larreta planteó que no se podía avanzar el cuestiones que rompieran los acuerdos internos de Juntos por el Cambio y tensionaran la relación con los socios. También indicó que el espacio ya había definido que no iba a acompañar el default.

De hecho, las declaraciones de Larreta (y de su ministro de Gobierno, Jorge Macri), fueron todas en este sentido: criticaron un eventual aumento de las retenciones, pero separaron esa cuestión de la votación por el FMI en el Senado. «En Juntos por el Cambio votamos todos juntos. Evitamos que la Argentina caiga en default. El default nos lleva al 2001. Segundo muestra las contradicciones internas que no tienen rumbo, no hay plan. La Argentina necesita un plan económico. Las contradicciones internas no ayudan nada», fue la respuesta de Larreta a esta cuestión puntual. Sí el jefe de Gobierno se despachó contra un aumento de las retenciones -lo venía haciendo desde el lunes-: «El aumento de las retenciones es una barbaridad, un despropósito total en este momento de la Argentina». Pero no unió las dos cuestiones. Más bien las dividió.
Bullrich, en cambio no podía estar en una sintonía más distinta: amenazó con causas judiciales y sostuvo que en el Congreso iban a aumentar los cambios sobre los derechos de exportaciones. «En lugar de bajar el gasto y achicar ministerios, este Gobierno sigue explotando el mundo privado. Estamos total y absolutamente en desacuerdo. Le vamos a pelear en todos los campos. Clarito: no lo pueden hacer sin pasar por el Congreso. Así que esta batalla va al Congreso y se la vamos a ganar. Vamos a ir la Justicia todas las veces que haga falta para frenarles esta inconstitucionalidad permanente».
La presidenta del PRO también consiguió algunos titulares en medios de comunicación cercanos que llegaron hasta afirmar que «peligra la sesión en el Senado». Mientras sembraba alarmismo, hacia dentro planteó que llevaran ese tema a una mesa nacional del Juntos por el Cambio. Se pensó para el lunes por la tarde, pero se suspendió finalmente. El motivo formal es que el gobernador de Jujuy y titular de la UCR, Gerardo Morales, está de viaje en Dubai y no llegaba a conectarse al Zoom porque no le daban los horarios. Se pasó, entonces, al martes a las 15. Pero finalmente no se hizo. «Bullrich era la que quería ese zoom. Y nadie le dio bola», explicaron cerca de uno de los integrantes de la conducción.

La realidad es que, de haberse hecho el encuentro, no parecía que fuera a serle fácil imponer su posición: tanto la UCR como la Coalición Cívica tenían en su agenda hablar de las retenciones y de cómo se iba a posicionar Juntos por el Cambio, no tanto rediscutir el acuerdo con el FMI, al que ya le dieron luz verde cuando el interbloque completo de Diputados lo votó (con un solo voto negativo y algunas ausencias). Es decir que, de esa reunión, en el momento que se haga saldría el clásico comunicado pidiendo no aumentar impuestos. Quienes conocen el manejo del Congreso, acotaron como para zanjar la cuestión: «Pato no tiene un solo senador».

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