28 de octubre de 2010 | Destacado, Provinciales.

Néstor Kirchner fue el presidente que más veces recorrió el suelo entrerriano

Tenía previsto estar en Paraná el 17 de noviembre

En su presidencia lo transitó al menos nueve veces, con anuncios de oburribarri_nestor_kirchnerras públicas y también en campaña. La más recordada fue el 27 de mayo, cuando llegó a Entre Ríos para resolver el conflicto educativo que impedía el inicio del ciclo lectivo.

Néstor Kirchner no sólo fue el presidente argentino que, desde el retorno de la democracia en 1983, más fuertemente operó en la política provincial, sino también el que más veces llegó a Entre Ríos durante un mandato, aún comparando el de cuatro años y medio que protagonizó con los de seis años previos a la reforma del 94.

Estuvo en la provincia no menos de nueve como presidente, aunque sin dudas la más recordada es la del 27 de mayo de 2003, la primera salida de la Casa Rosada que realizó al frente del Poder Ejecutivo Nacional.
–Pemo, esperame en el sector militar que voy para allá. Del otro la voz del presidente Néstor Kirchner sonó con determinación.
–Va a ir nomás, comentó Guastavino a sus acompañantes. Esa mañana Kirchner le había confiado su deseo de realizar una movida fuerte y viajar a Entre Ríos a resolver personalmente el problema.
Durante la mañana el ex gobernador santacruceño había mantenido numerosos contactos telefónicos con su ministro de Educación, Daniel Filmus, que estaba en Entre Ríos desde temprano reunido con dirigentes del gremio docente y funcionarios provinciales.
Kirchner llegó a la Base Aérea de Paraná a las 16.05. En la explanada lo saludaron el gobernador Sergio Montiel y el intendente Sergio Varisco. Desde allí la comitiva se dirigió al Consejo General de Educación. Montiel no pudo quedarse porque fue agredido por las personas que esperaban a Kirchner y debió refugiarse en el cuarto piso del edificio, para después salir por el pasadizo que comunica con la Jefatura de Policía.
Dentro del salón el acto se desarrolló con normalidad y Kirchner dedicó varios minutos a atender a los periodistas. Antes de la firma hablaron Filmus y la titular de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) Marta Maffei.
El presidente lamentó “profundamente que tengamos que partir de donde partimos, pero esta es la Argentina profunda, la Argentina federal, que lamentablemente sucumbió bajo el proyecto que todos hemos dejado atrás. Estuve en Paraná, conocía cuál era la situación, lo que me angustió tremendamente”, explicó.
El presidente hizo además muchos gestos para ganarse el aprecio del auditorio. Cantó el himno con los maestros, saludó a cientos de personas, escuchó a todos los que intentaron hablarle, tomó mate y hasta grabó saludos televisivos para canales de localidades del interior de la provincia.
El mandatario se retiró custodiado por militantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), que desplazaron al cordón policial que se intentó formar. Kirchner pasó por la Casa de Gobierno, donde se reunió durante unos minutos con Montiel mientras afuera la Policía utilizó gases contra militantes de ATE luego de una pequeña trifulca en la que los uniformados intentaron sin éxito quitarles una bandera de la entidad gremial.
Antes de partir, el mandatario mantuvo un encuentro con el senador nacional Jorge Busti, quien sería electo gobernador en noviembre.

De candidato

En esa, su primera visita como presidente, Kirchner recordó haber estado en Paraná y haber tomado contacto con la compleja situación social de la provincia, caracterizada por una inundación de la cuasimoneda local: el federal.
Esa llegada a la capital provincial fue el 3 de abril de 2003, en el marco de la campaña electoral junto al candidato a vicepresidente Daniel Scioli. A las 21.30 subieron al palco ubicado en Corrientes, entre Monte Caseros y Andrés Pazos, donde los aguardaba un numeroso grupo de dirigentes justicialistas locales entre los que se encontraban los intendentes de Concordia, Hernán Orduna; de Concepción de Uruguay, José Lauritto; y el de Gualeguaychú, Emilio Martínez Garbino.
Con los dos brazos extendidos, las manos abiertas saludando hacia la muchedumbre, Kirchner se tomó unos segundos antes de pronunciar su discurso en el que abundaron las críticas al ex presidente Carlos Menem y puntuales referencias a la situación social entrerriana.
El santacruceño repetió, como lo había hecho un rato antes frente a los periodistas, que haría todo lo posible para que el puente Victoria- Rosario se termine y para que la represa de Salto Grande le pertenezca de una buena vez a los entrerrianos.
“Entre Ríos tiene una deuda pública de más de 3.000 millones de pesos, casi dos presupuestos, por obra de este gobierno. Lo de este pueblo es una epopeya, sus amas de casa hace 10 meses que no cobran, sus jubilados tiene un atraso de tres meses y los empleados públicos dos meses. Qué les voy a explicar a ustedes lo que es el sufrimiento”, indicó en aquella oportunidad.
Al referirse a su contrincante Carlos Menem, dijo: “Un hombre se conoce por cómo cuida a su familia. Si uno abandona a sus hijos y deja a su familia, cómo va a querer a sus compatriotas. Cómo va a querer a su Patria”, se preguntó y una ovación le hizo eco a sus palabras.
No se olvidó de su otro oponente justicialista Adolfo Rodríguez Saá, a quien fustigó por durar en la Presidencia “sólo una semana”. Tampoco de De la Rúa. “No seré un presidente que se irá volando en un helicóptero, ni me iré corriendo ante el primer problema”, sostuvo.

Por la ruta 12

El presidente Kirchner volvió a los tres meses a la provincia. Estuvo en Cerrito donde, ante unas 7.000 personas, dijo que no venía a Entre Ríos a hacer campaña. “Lo que pasa es que para algunos hacer campaña es juntarse de vez en cuando con la gente, cuando llega la elección, pero para mí gobernar es tratar de estar del lado de la gente”, explicó.
El mandatario no aludió a la campaña electoral que se vivía en la provincia, dejando descolocados a todos los dirigentes que por adelantado habían salido a repudiar ese supuesto hecho, incluido el gobernador Sergio Montiel.
En el palco ubicado frente a la plaza Los Notables, el ex presidente observó cómo el intendente local, Orlando Lovera, el empresario José Luis Pitón, el titular de Vialidad Nacional, Nelson Periotti, y el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido suscribieron el convenio de reconstrucción y repavimentación de la ruta 12.
“No estoy haciendo campaña, estoy gobernando de la mañana a la noche”, indicó.
El titular del Poder Ejecutivo Nacional explicó: “Para los grandes grupos de la economía tenemos un plan si hacemos lo que ellos quieren: volver a favorecer a los grupos concentrados de la economía. Pero nuestro plan es cambiar la distribución de ingresos en el país. Por eso le pido al pueblo que me ayude”, señaló apretándose ambas manos contra el pecho.
“No me van a correr con actitudes de lobbistas o con notas de opinión en los diarios, donde dicen que hay que esperar que termine de hacer campaña”, agregó.

En la más pobre del país

El 4 de febrero de 2004 Kirchner llegó por primera vez como presidente a Concordia, donde junto al ex gobernador Jorge Busti inauguraron el hospital Delicia Masvernat, que permaneció cerrado durante la gestión de Montiel.
Su afición por rozarse con el público fue una constante durante toda la tarde, hasta que el fervor popular lo obligó en un momento a zambullirse en un baño del hospital, desde donde emergió al cabo de un rato con el pelo empapado en agua y la ropa reacomodada.

La planta de agua

Otro paso recordado de Kirchner en la primera mitad de su gestión, fue la llegada a Paraná el 7 de julio de 2004 para formalizar los convenios para la construcción de la nueva planta potabilizadora de Paraná. La obra de la nueva planta y centros de distribución demandó finalmente una inversión mayor a la prevista originalmente. Se licitó en 2005, los trabajos se iniciaron a fines de ese año, y comenzó a operar parcialmente a fines de 2007. Constituida en uno de los mayores trabajos públicos por la magnitud de la erogación pública y también por su alcance a toda la población, finalmente fue habilitada formalmente en 2009.
Es que en mayo de 2009, su esposa, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, finalmente inauguró formalmente la obra que superó los 100 millones de pesos, afrontados por el Estado nacional, sin costos para la Municipalidad de Paraná.
Kirchner disparó contra quienes hablaban de la pobreza “desde sitiales privilegiados”, y aseguró que prefiere “ser un pingüino a formar parte de esa logia de vampiros que saquearon al pueblo (…) No me voy a dejar ganar por las alfombras rojas o por los acuerdos corporativos de poder. Cuando uno empieza a mover la palanca del cambio surgen los intereses de siempre”, expresó.

Por las legislativas

Ya con clima de campaña, Kirchner regresó a Entre Ríos el 28 de agosto de 2005. En esa oportunidad estuvo en Concordia, donde hizo un discurso de directo contenido electoral, convocando a “dar batalla en las urnas el 23 de octubre” contra lo que denominó “el viejo orden”.
Entre los numerosos anuncios que realizó se contaron la licitación de la construcción de la autovía en la ruta 14, la presentación en el Congreso de la Nación, el 9 de setiembre, del proyecto de Ley de Financiamiento Educativo y la promesa de “defender a Entre Ríos y Gualeguaychú” ante la instalación de las plantas papeleras a instalarse en el Uruguay, sobre lo que anticipó acciones en ámbitos internacionales.
“Estamos luchando para que Concordia deje de ser la ciudad más pobre del país”, dijo el santacruceño apenas bajó del avión en el aeródromo Comodoro Pierrestegui, a las 12.20. “Estamos dando una batalla contra el viejo orden, contra los que no quieren que cambie nada, contra los que quieren mantener las prebendas del pasado, contra la misma dirigencia que dice levantar banderas que después no cumple”, enfatizó el ex presidente ante unas 4.000 personas que colmaron el estadio. “Se tiene que terminar la política de los pactos dirigenciales a espaldas del pueblo”, añadió pensando en las legislativas de octubre de ese año.

Causa nacional

Ya con un clima mucho más complicado en torno a la instalación de la fábrica de pasta celulosa de Botnia en Fray Bentos (Uruguay) y otra de la española Ence, Kirchner estuvo en Gualeguaychú, junto todo su gabinete y casi todos los gobernadores de la Argentina, encabezando un acto a favor del reclamo ambiental del pueblo de Gualeguaychú. Su frase más recordada fue la que indicó que ese reclamo sería “una causa nacional”.
En el palco montado en el corsódromo de esa ciudad, y ante una multitud, sostuvo: “Hemos venido a Gualeguaychú, más allá de cualquier especulación, más allá de cualquier actitud descalificatoria o agravio que le quiera restar la calidad soberana y nacional que tiene esta soberanía, a comprometernos con el desarrollo sostenible para consolidar una política de crecimiento con equidad, que incorpore con fuerza la dimensión ambiental a las acciones de todos los niveles de Gobierno; hemos venido a Gualeguaychú a comprometernos a elevar los estándares actuales de cuidado de nuestro medio ambiente para que permanezca sano y saludable (…)”,prometió.
“Hemos venido a decir que no es una cuestión que atañe sólo a la provincia de Entre Ríos o a la ciudad de Gualeguaychú, esta es una cuestión ambiental que atañe a los pueblos uruguayo y argentino y que la República Argentina toda asume como un problema propio”, agregó.

La Defensa Sur de La Histórica

El 6 de junio de 2006 Néstor Kirchner estuvo en Concepción del Uruguay por la inauguración de la obra de la Defensa Sur contra las inundaciones en Concepción del Uruguay, donde además anunció el llamado a licitación para el dragado del río Uruguay.
Saliéndose del protocolo, se detuvo en reiteradas oportunidades en este trayecto donde se mezcló con la gente entre apretones, besos y pedidos de todo tipo. “El recibimiento de estos miles de entrerrianos le han hecho correr las lágrimas a este pingüino patagónico”, manifestó emocionado ante el aplauso de unas 4.000 personas que acompañó cada una sus manifestaciones.
Por momentos, algunas vetas del discurso presidencial hicieron pensar que el blanco de sus críticas estaba dirigido hacia el ex ministro Roberto Lavagna, hoy en campaña hacia una potencial candidatura presidencial. Los críticos a su modelo y, en especial “los economistas de estas escuelas financiadas desde el exterior” son los mismos “que sostienen que el aumento de tarifas no es inflacionario, y el aumento de sueldos sí lo es”, dijo, enfatizando que cuando recién asumió le insistían para aumentar las tarifas que querían imponer las mismas empresas “que habían saqueado el país, sin pensar antes en el pueblo argentino”.
El gobernador Jorge Busti destacó la cantidad de visitas hechas a Entre Ríos por el ex presidente, para ese momento ocho en total, por lo cual no dudó en llamarlo “un entrerriano más”.
El clima político inundó a través de pancartas, carteles y pasacalles todo el gran predio donde se emplazó el escenario principal. La cartelería que unía a Kirchner, Busti y Bisogni en una misma gestión ganaba gran parte de los espacios, pero también aparecieron a mitad del acto grandes pancartas con referencia al intendente de la capital provincial, Julio Solanas, que remarcaba la presencia de Paraná en el acto presidencial.
En contraposición, altos carteles en lona mostraban el dibujo de un pingüino, que sumado al dibujo de un conejo, daban como resultado un pato con la leyenda 2007.

Por la presidencial de 2007

El ex presidente estuvo nuevamente en Concordia el 18 de octubre de 2007, hasta donde llegó junto a su esposa, la candidata oficialista a sucederlo, en lo que fue una especie de cierre adelantado de una campaña en la que, según la totalidad de las encuestas hechas en la provincia, el justicialismo compitió consigo mismo para intentar mejorar el resultado con el que se impuso en las elecciones de marzo.
Con ese ánimo, Kirchner y Cristina Fernández fueron los protagonistas centrales de la convocatoria realizada ese mediodía en el Club Libertad. En ese palco también se ubicaron el gobernador Jorge Busti, el gobernador electo, Sergio Urribarri, y los candidatos a legisladores nacionales. De notorio buen humor, Kirchner se dirigió a Busti, a quien agradeció “por todo ese trabajo conjunto. Muchas gracias Jorge por querer a la Argentina; muchas gracias por arremangarte junto a nosotros para luchar juntos por una Patria más justa”, señaló.
También realizó un emotivo recuerdo de los dos hermanos del vicegobernador Pedro Guastavino, desaparecidos durante la dictadura militar. “Sé de los valores, de la calidad y del esfuerzo por la lucha y la justicia que va a poner”, dijo al referirse a su futuro desempeño como senador nacional, cargo para el que se postula el 28.
La entonces senadora nacional Fernández recordó una visita anterior a Concordia, cuando “era conocida por ser la ciudad más pobre del país. Vine con muchas ilusiones a contarle a los entrerrianos que desde el sur venía un hombre que quería cambiar las cosas en la República Argentina, que quería construir el país que habíamos soñado desde muy jóvenes, donde los argentinos volvían a tener la posibilidad del trabajo, del progreso de la educación, de la salud”, señaló. También le agradeció a Urribarri. “Vas a hacer un gran gobierno”, le anticipó.

Como ex presidente

Néstor Kirchner fue el orador principal de acto central organizado por el Partido Justicialista en Paraná por el Día de la Lealtad, el 17 de octubre de 2008. También fue el principal orador del acto por el Día del Trabajador, el 1º de Mayo de 2010.
En los últimos días estuvo dos veces en la provincia, el 30 de setiembre en Concordia -en reemplazo de la Presidenta- y pocos días después, el 7 de octubre en Gualeguaychú, en un encuentro con empresarios y un acto en el Club Juventud Unida.
Estaba previsto que viniera el 17 a Paraná, al acto previsto por el Día del Militante.

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