9 de diciembre de 2010 | Nacionales.

Macri sostuvo que ‘hay una inmigración descontrolada con mafias’ y pidió apoyo policial a Cristina Kirchner

«Parecería que la ciudad se tiene que hacer cargo de los países limítrofes y eso es imposible», afirmó tras el desalojo en Soldati; además, aseguró que avanza «el delito y el narcotráfico»

El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, señaló hoy que el conflicto habitacional que se vive en el Parque Iberoamericano de Villa Soldati está vinculado a «una inmigración descontrolada con un avance del delito y el narcotráfico».

El funcionario pidió a la Presidenta que envíe a la Policía Federal para volver a desalojar el predio, luego del primer operativo ocurrido el martes, que dejó dos muertos por armas de fuego.

«Parecería que la ciudad de Buenos Aires se tiene que hacer cargo de los países limítrofes y eso es imposible. Todos los días llegan entre 100 y 200 personas nuevas a la ciudad que no sabemos quiénes son, de la mano del narcotráfico y la delincuencia», declaró Macri.

En tanto, aseguró: «Las muertes no tienen que ver con el operativo de desalojo que realizó la ciudad sino con la inseguridad y el descontrol de la inmigración».

El jefe de gobierno pidió «revertir la situación» tras asegurar que creció la presencia de drogas y armas en las villas. «En estos momentos hay que mostrar coraje, el mismo coraje que mostro el presidente Lula en Brasil en su combate al narcotráfico», opinó.

«Los delincuentes usufructúan con la desesperación de la gente que necesita la posibilidad de acceder a una vivienda», aseguró Macri y señaló que si la presidenta Cristina Kirchner decide convocarlo estará disponible «para que se recupere el espacio público que fue ocupado de manera ilegal». «No vamos a ceder», concluyó.

En la misma línea, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, responsabilizó esta mañana al gobierno nacional por el crecimiento de la inmigración en la Argentina. «Tiene una política muy permisiva respecto a la inmigración», sentenció.

Por otro lado, afirmó que en la zona en la que ayer tuvo lugar el desalojo de 200 familias en el parque Indoamericano habita «gente con necesidades», pero también «vivos y mafiosos». Y añadió: «No hay dudas de que también hay narcos».

Vuelta al predio. Cientos de vecinos de Villa Soldati volvieron a ingresar ayer en el predio del que habían sido desalojadas unas 200 familias el martes por la noche y fueron frenados por un cordón de efectivos de la Policía Metropolitana que dividía en dos el Parque Indoamericano de ese barrio porteño, por la calle José Batlle y Ordónez.

Esta mañana, desde el parque, uno de los representantes de los vecinos, Hugo Bentivenga, anunció que se formó un cuerpo de delegados que quiere dialogar con las autoridades. En tanto agregó que realizaron «un registro de la gente de la zona sur de la ciudad que tiene la necesidad de vivienda, porque se sumó gente que no es ni siquiera de la ciudad a la toma».

«No queremos que este lugar se convierta en una villa, queremos vivienda digna, que el gobierno se haga presente y que se pueda traer el agua y la asistencia medica», agregó el delegado.

En tanto, aseguró que «la gente no tenía dónde vivir y vino a tomar el parque que estaba abandonado» y que si el espacio «hubiera tenido una inversión, esto no hubiera ocurrido».

Ayer, por la tarde, vecinos de Villa Soldati se habían reunido con funcionarios y legisladores. El principal reclamo fue que finalice la represión policial y se retiren de la zona los efectivos.

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires prometió la medida de no innovar, es decir, que la gente puede seguir habitando en esos terrenos hasta que se determine lo contrario.

La causa. La jueza Lidia Lago, titular del Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 7 de la Ciudad de Buenos Aires, fue designada al frente de la causa iniciada por la presentación del defensor general porteño, tras el desalojo en el parque Indoamericano.

Así lo determinó el sorteo realizado este jueves por la Secretaría General del fuero, luego de que el juez Roberto Gallardo elevara a la Cámara el expediente para ese fin.

Ayer, Gallardo, que actuó como juez de turno, había citado al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, a una audiencia para el próximo viernes, a las 10.30, como medida para alcanzar una solución al conflicto.

Una foto estremecedora. En medio de la polémica por el violento desalojo, una imagen del conflicto empezó a circular por Twitter. En la foto se ve una de las carpas armadas en el parue Indoamericano son un bebe durmiendo sólo. Según el epígrafe que acompaña la imagen los padres del menor lo habían dejado allí «cuidando el territorio».

«¿Tumberas?». Según indicaron las primeras pericias realizadas a los cuerpos de las dos personas muertas en el desalojo, las balas que causaron los decesos serían «compatibles» con las que se utilizan en armas denominadas «tumberas», dijeron fuentes vinculadas a la investigación. El calibre de las balas de plomo es 8 milímetros. Según indicaron a LA NACION dichos cartuchos son compatibles con los que pueden cargar las escopetas que usa la Policía Federal.

«Me llamaron para decirme que mi hermano estaba muerto. Fue la policía, quién va a ser, si ellos tienen las armas de fuego; nosotros a lo sumo podemos tener un cuchillo», dijo el martes a LA NACION Héctor Salgueiro, hermano de Bernardo, en la puerta del centro de salud de Villa Lugano. «Eran 220 contra 40 personas [que protestaban]», detalló, aunque aclaró que él no estaba en el lugar en el momento de los incidentes. Pero para refutar la teoría de la muerte por un disparo de proyectil chico, Salgueiro dijo que su hermano tenía un orificio de bala del tamaño de un puño.

Al término del enfrentamiento del martes se conoció la muerte de Salgueiro (paraguayo, de 22 años), que a las 19.35 llegó sin vida, con un tiro en el estómago, al centro de salud de Villa Lugano, y de Puja (boliviana, de 28 años), que ingresó fallecida cerca de las 21 en el hospital Piñero, de Flores, tras haber sido levantada a 400 metros del lugar de los incidentes.

Policías separados. El ministro de Justicia y Seguridad, Julio Alak, calificó de «gravísimos» e «intolerables» los hechos que derivaron en las muertes de dos personas durante el desalojo de un predio en el barrio de Villa Soldati, y vinculó el episodio «a la ausencia de soluciones» habitacionales «por parte del gobierno porteño» de Mauricio Macri.

Alak, además, anunció la separación «preventiva» de los funcionarios de la Policía Federal que participaron de la represión, pertenecientes a las comisarías 36a. y 52a., aunque no hizo referencia a si los agentes tuvieron alguna resposabilidad en las muertes de un joven de 22 años y una mujer de 24.

En una declaración leída a la prensa en el Ministerio, Alak expresó que «el Gobierno no descarta ninguna hipótesis» en relación a los dos muertos, pero evitó vincular el hecho sólo «a una cuestión penal».

Marchas de repudio. Diversas organizaciones sociales marcharán esta tarde a la Jefatura de Gobierno porteño en repudio al violento desalojo en Villa Soldati y para condenar el «déficit habitacional» producto de la política de Mauricio Macri.

El Movimiento Evita, Frente Transversal, Federación Tierra y Vivienda (FTV), Corriente Nacional Martín Fierro, Movimiento Peronista Revolucionario y Organización Social y Política «Comedor Los Pibes», entre otras organizaciones, convocaron a concentrarse partir de las 17.30 en Callao y Rivadavia.

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