20 de junio de 2013 | Destacado, Provinciales.

Lionel Messi descanso unos días en nuestra provincia

_messi11Estuvo de compras por el supermercado del acceso norte de Gualeguaychú. Convulsionó el lugar, se sacó fotos con todos y firmó autógrafos. Destacaron la predisposición y la humildad de Lionel.
Eran las 15.30 del martes, un día tan normal como otros. Javier García, se encontraba en su puesto de seguridad del supermercado Carrefour, como siempre.

-No puede entrar con la gorra puesta -dijo Javier a un jovencito que ingresaba cabeza gacha.

Lo que jamás hubiese esperado es que bajo la gorra del buzo blanco iba a asomar la sonrisa del mejor jugador del mundo. Si, era la cara de Messi la que apareció bajo esa gorrita.

-Pasá no más-dijo Javier con toda la sorpresa del mundo en su rostro.

Lionel Messi estuvo de compras por Gualeguaychú. Recorrió el supermercado por 20 minutos aproximadamente, junto a tres jóvenes. “Parecían amigos suyos, aunque por el tamaño capaz alguno era custodio”, dijo a ElDía uno de los empleados del supermercado.

No pasaron muchos minutos hasta que las pocas personas que se encontraban haciendo las compras se dieron cuenta del que caminaba a su lado era el crack rosarino. “Lo vi pasar por al lado mío, lo reconocí al toque, quedé tildado, cuando reaccioné le pedí sacarme una foto, ningún problema tuvo”, contó Matías, un empleado, y agregó: “cuando se iba en la camioneta lo alcanzamos y le pedí si podíamos sacarnos otra foto, le dijo al que manejaba que pare y se sacó la foto, re humilde, un fenómeno”.

El supermercado se convulsionó por un día. Debe ser que uno, cuando va a trabajar no suele esperar la presencia del mejor jugador del mundo. “Cuando lo vi lo reconocí, me quedé pensando si realmente era él; cuando reaccioné le pedí una foto y lo abracé, no sabía qué hacer”, contó Guillermo, notablemente conmovido.

-Lo llamé a mi hijo y le dije: está Messi en el supermercado. Si papá, me dijo, no me creyó nada. Al rato le mandé la foto y no lo podía creer.

La caja Nº 9

Carlos Cáceres estaba haciendo su trabajo en la caja del supermercado como todos los días, cuando de repente ante sus ojos apareció Lionel. El cajero contó que “llevaron vinos, champagne, speeds, algunas magdalenas y grisines, pagaron con efectivo y se fueron”. La compra que salió “$842 con algunos pocos centavos”, la pagó uno de sus amigos, mientras Lionel se sacaba fotos y firmaba autógrafos ante el tumulto de gente que a esa altura era incontenible.

El Mejor jugador del mundo agarró una de las bolsitas del supermercado, agradeció a los presentes y se fue ovacionado por todos. Como si hubiese tirado una gambeta en el monumental

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