1 de febrero de 2010 | Provinciales.

La coyuntura bajo la mirada universitaria

El InstitPESOS_ARGENTINOS-6-3898duto Sociedad y Economía (ISE) presentó el tercer informe dedicado a analizar los cambios de las variables socioeconómicas consideradas relevantes en la estructura económica provincial. Entre dato y dato, Néstor Domínguez, director del organismo, explica de algún modo, por qué algunos productos básicos tienen los precios que tienen. El Instituto Sociedad y Economía (ISE) de la Universidad Autónoma de Entre Ríos dio a conocer su tercer informe de Coyuntura (2009). Allí, especialistas en economía, dan cuenta de los distintos estudios sectoriales realizados con el objetivo de analizar e interpretar los cambios coyunturales y estructurales de las variables socioeconómicas de esta provincia. De este modo, la Universidad aporta su visión para la toma de decisiones tanto en el sector privado como en el público.

En esta edición, el ISE-Uader brinda ocho artículos que, según el director del organismo, Néstor Domínguez, “parten de visiones ideológicas diversas”, aunque aclaró que la línea editorial parte “de la convicción de que los cambios coyunturales tienen su correlato en cuestiones estructurales”. En cuanto a los contenidos, el documento pone especial énfasis en el análisis de algunos de los sectores relevantes, como la producción agropecuaria y agroalimentaria, su comportamiento en 2008-2009 y las perspectivas económicas previstas para este año.

ECONOMÍA DOMÉSTICA. Qué sector creció, cuál disminuyó sus ganancias, cuál es la situación del mercado laboral local, por qué aumentan los precios de los productos básicos, fueron algunos de los interrogantes planteados. Para saber cómo viene el panorama en la provincia y vislumbrar este año que apenas pisa su segundo mes, EL DIARIO dialogó con Néstor Domínguez, director del ISE, quien además se desempeña como docente de Economía Agropecuaria en la Facultad de Ciencias de la Gestión. En su explicación, no sólo arroja números sino que despeja los principales factores que inciden finalmente en los precios de los alimentos y cualquier economía familiar. “En el sector lácteo el volumen acumulado en el primer semestre de 2009 aumentó el 6%, esto es, más que el correspondiente a igual lapso de 2008. En ese mismo período el precio al tambero se redujo el 11,2 % y contrariamente, el precio mayorista que recibió la industria, aumentó el 9 % y el precio al consumidor el 18,6 %, fenómeno que se explica por las características de fuerte concentración económica de la estructura de la industria láctea a nivel nacional y además, por la estructura de comercialización de los alimentos en nuestro país y el papel de los grandes supermercados y su importante capacidad de negociación en la comercialización”, explicó Domínguez. Acerca de la producción agrícola, el docente señaló que “durante la campaña 2008/2009 la sequía tuvo su mayor énfasis en el territorio provincial en donde la caída de la producción de los cultivos más relevantes fue cercana al 270%, con un promedio que rondó el 45% por cultivo. Esto trajo aparejado pérdidas, según datos obtenidos desde la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, por más de 800 de millones de pesos en los principales cultivos. La ausencia de una política agropecuaria nacional y fundamentalmente para la campaña 2008/2009, con unas precipitaciones provinciales que en 2008 registró una media solamente 670 mm -para un año normal ronda los 1.150 mm.-, significaron un impacto económico muy desfavorable para toda la producción agraria nacional y de la Provincia de Entre Ríos”, resaltó.

DESOCUPACIÓN. En el capítulo social del informe se abordan diferentes aspectos del mercado laboral y se consideran dos medidas adicionales de precariedad laboral, a saber: “la sobreocupación horaria y el porcentaje de asalariados sin descuentos jubilatorios, los que se suman al análisis de la subocupación horaria tratado ya en informes anteriores. Por otra parte, se analiza la evolución de los indicadores estándares de Pobreza e Indigencia del Gran Paraná (San Benito, Oro Verde y Colonia Avellaneda) y Concordia, considerando asimismo la región global de la que son parte (la región pampeana) y a su vez, con el total de aglomerados urbanos del país (total país) a los fines comparativos”. Un dato llamativo surge de los datos de las Encuestas Permanentes de Hogares realizadas en Paraná (7,5 %) y Concordia (6,5 %). En estas ciudades, en el segundo trimestre de 2009, si bien se registra un aumento en las tasas de desocupación producto de la crisis internacional, éstas son inferiores en comparación con las que se dan en el resto del país (8,8 %) y de la región pampeana (10,2 %). Observando las tasas de desocupación de los últimos dos años, en las zonas mencionadas, se deduce un incremento en la desocupación en el Gran Paraná, a la par que en Concordia hay una disminución, pero ambos manifiestan una mejoría entre el primer y segundo trimestre de 2009. “Paraná comienza a tener tasas de desocupación superiores a las de Concordia a partir del tercer trimestre de 2008, y a partir de dicho período el comportamiento de las tasas para ambas regiones es similar, manteniéndose la desocupación en Paraná por encima de la de Concordia”, puntualizó Domínguez.

PERSPECTIVAS. La lectura del sector agropecuario merece un párrafo aparte, según detalla el economista: “Si bien durante la campaña 2008-2009 se produjo una notoria reducción del área sembrada en la provincia, las estimaciones (noviembre 2009) provinciales para los granos finos (trigo y lino) son optimistas. La soja sigue siendo el cultivo con mejor perspectiva de siembra. Pues “se estima un aumento de la superficie entre un 25% y un 27% que la campaña anterior, porcentajes que representan aproximadamente 1.400.000 hectáreas. Esta situación obedece a que se utilizaron los lotes que en la campaña anterior por efecto de la sequía, no se ocuparon. Esto seguramente implicará una falta de rotación de los cultivos, con sus respectivas consecuencias para el suelo, además de incrementarse los niveles de alquiler del uso del suelo -aunque con menor canon que en campañas anteriores- , y es probable que se realice una mayor concentración en el uso del suelo y de la especialización agrícola”, deslizó el docente.

Por qué la carne está por las nubes

Una ley básica de la Economía dice que a menor oferta y mayor demanda, mayor es la tendencia a que ese producto que escasea, aumente. Algo así es lo que estaría pasando con el incremento del precio de las carnes que se sufre por estos días, al querer planificar cualquier asado. El docente lo explica mejor, en estos términos: “En el primer semestre de 2009 se evidencia una cierta reducción del stock ganadero que disminuyó de 4,6 a 4,5 millones de cabeza en la provincia. Cualitativamente se observan cambios tecnológicos como el engorde a corral ya que en la provincia existen 96 establecimientos (noviembre 2009) autorizados por SENASA. En el primer semestre de 2009 el precio promedio mensual de todas las categorías de bovinos muestra una tendencia creciente aunque con oscilaciones importantes y fundamentalmente en los últimos meses del año, el aumento fue importante por razones estacionales y aparece un mayor dinámica en la demanda en relación a la oferta que ha determinado el crecimiento del precio consumidor de la carne de más del 30 % (entre diciembre de 2009 y enero de 2010), resultante del proceso de sojización y especialización agrícola”, subrayó. Consultado sobre la suba puntual de alimentos básicos, el economista sostuvo que “la formación de precios de los alimentos en la Argentina tiene que ver con la fuerte concentración económica que existe en el sector en general y en algunas industrias, como por ejemplo lácteos. Y en las últimas tres décadas, a partir de la irrupción del supermercadismo y por la fuerte capacidad de negociación que éstos tienen. En algunos de los mercados como el avícola los precios se mantienen, y esto tiene relación con los subsidios del maíz por parte de la tan criticada ONCCA. Mientras que la carne vacuna, tiene un fuerte costo de comercialización. Si bien tiene una estructura industrial no concentrada, en este caso se agrega el problema de la ganadería y cierta caída de la faena (oferta de carne) y un consumo en crecimiento (arriba de 70 kg./hab./año), más algún leve crecimiento en el ingreso”. “En las tramas agroalimentarias en la Argentina hay un nodo que es la agroindustria y otro, la comercialización, que determinan los precios, generalmente inflexibles a la baja. Los productores del sector primario suelen recibir muy bajos precios. Por caso, en avicultura, los frigoríficos le pagan al granjero entre $ 0,80 y $ 1 por pollo (de 2,70 kg.) en el marco de un contrato de producción por lo general, no escrito, lo cual en las granjas avícolas especializadas (departamento Colón y Uruguay) genera problemas de acumulación”, concluyó.

Ladrillo a ladrillo

El repunte en el sector construcción en la ciudad de Paraná y en la provincia que se aprecia a simple vista caminando por la capital provincial, también surge como dato relevante de este informe. “Todos los indicadores seleccionados dan señales de una clara recuperación del sector construcción que se observa tanto en el aumento del consumo de cemento, de la mano de obra registrada en el sector privado, así como en las expectativas de los empresarios, en los dos primeros trimestres del corriente año. Sin embargo, los empresarios intuyen una desaceleración para el tercer trimestre del corriente año. Asimismo se observa una marcada estabilidad de precios tanto en la mano de obra, los materiales, como en los gastos generales. Al analizar la tendencia de precios respecto al tipo de cambio, se evidenció un marcado desacople respecto a la inflación en los costos de los materiales necesarios para la construcción; esto indica un abaratamiento del valor del metro cuadrado construido en dólares que, según la encuesta a inmobiliarias ronda los 1.100 dólares”, informó el director del Instituto. (EL DIARIO)

Comentarios sobre la noticia

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

compartí esta nota