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16 de noviembre de 2012 | Destacado, Provinciales.

Industrias culturales y tecnología digital se mostraron en Paraná

pintuActividades muy diversas movilizaron durante dos días a emprendedores culturales, estudiantes, investigadores y ciudadanos inquietos por conocer lo que se viene en materia digital. El V Foro de Sociedades Digitales y las actividades que se desarrollaron en forma paralela permitieron, entre otras cosas, acceder a stands de programas y empresas vinculadas al mundo digital, artistas mostrando su arte, la pintura de un mural y recitales en vivo con bandas locales y La Bomba de Tiempo. El cierre del foro contó además con la presencia del artista cyborg, Neil Harbisson, que por primera vez visitaba Argentina

Harbisson participó en el V Foro de Sociedades Digitales desde el primer día, a pesar de que su exposición se realizó recién el segundo día al cierre. Luego de recorrer la ciudad y sus diferentes lugares señaló que en Paraná “hay mucho verde y eso es mucho. Por las calles también hay muchos árboles así que hay mucho dominio del color”, indicó tras explicar que el sensor que lleva en su cabeza “es como una antena conectada a un chip que llevo en la nuca y que transforma las frecuencias de luz en sonido, permitiéndome escuchar los colores que tengo delante. Cada color tiene una frecuencia de luz y esto es lo que escucho. Así diferencio los colores”.

El artista es el primer organismo cibernético reconocido por un Estado gubernamental. La problemática se suscitó cuando debía renovar su pasaporte y no se le permitía parecer en la fotografía portando un elemento electrónico. Fue en ese momento cuando debió justificar que el elemento era parte de su cuerpo, recurriendo a su médico para que entendiera un certificado en este sentido. “Expliqué que se trataba de una extensión de mi cerebro y finalmente me aceptaron aparecer en el pasaporte de esta forma, lo cual me permite viajar con esta incorporación en mi organismo”, contó Neil.

En el panel final, mostró los resultados de exploraciones que ha realizado con la “extensión de sus sentidos” y manifestó que las posibilidades de utilización de la tecnología incorporada a los seres humanos “recién comienza”. Expuso a su vez, cómo fue que se educó en el mundo de los colores, habida cuenta que desde su nacimiento veía el mundo en blanco y negro. “Aprendí los colores de la misma forma que una persona que los ve, pero en vez de recibir el color por el ojo lo recibo por el hueso”, dijo.

Aseguró que esta “vida sonora, no me interfiere al sonido que me llega por las orejas, son como dos entradas de audio: uno para el sonido auditivo y otro para el visual”.

Respecto a cómo surgió la idea de desarrollar esta tecnología contó que fue un proyecto “con un amigo en la universidad donde estudiaba. Adam Montandon dio una conferencia sobre cibernética y me interesó el uso que se podría hacer. Fui a hablar con él y allí comenzó un proyecto para crear algo que extendiera mis sentidos. Al principio era con un ordenador, una webcam y unos auriculares y fue evolucionando hasta hoy, que es mucho más pequeño y se puede implantar en el cuerpo. Un día me desperté y me di cuenta de que había soñado en colores o más bien con sonidos que me indicaban colores. Eso me dio la pauta de que esta tecnología formaba parte de mi”, subrayó Neil al describir el proceso de aceptación de su condición de cyborg. “Es un proceso que pasó de forma muy natural, no era mi plan implantarme nada en el cuerpo, mi objetivo era percibir el color, pero la comunicación entre el software y mi cerebro empezó a unirse hasta un punto en que no noté la diferencia. Es una consecuencia de algo natural que paso utilizando el ojo electrónico”, manifestó.

Una invitación a extender los sentidos

El cyborg considera que no es práctico usar la tecnología como una herramienta externa, “eso de usar todo el rato las manos es algo que dentro de unos años vamos a ver muy primitivo y la gran diferencia será dejar de utilizar las manos para interactuar con la tecnología. Tenemos muchas partes del cuerpo donde podemos insertarla y se posibilitará algo que ahora no ocurre, crear un nuevo sentido en nuestro organismo. Eso es algo mágico, crear un nuevo sentido a partir de la unión entre tecnología y cuerpo, se abren posibilidades que aun desconocemos. Percibir mejor la realidad nos va a dar un mejor conocimiento de donde estamos”.

Tras dejar en claro que el software utilizado está disponible en la web para quien lo desee, relató que en principio “era un software en un ordenador y ahora es un chip con un código que codifica los colores y las frecuencias de sonido. Se podría codificar para interpretar cualquier otra cosa, por ejemplo para leer palabras, así no se tendría que traducir a braile ningún libro; para detectar distancias u obstáculos o colores utravioletas e infrarrojos; o para traducir simultáneamente un texto a tu propio idioma; hay infinidad de posibilidades”. Aclaró que no hablaba solo de las personas no videntes, sino que “todos podemos extender nuestros sentidos. Esa es la diferencia, el que quiera debe tener el derecho de hacerlo”.

Harbinsson creó una fundación para ayudar a otras personas a convertirse en cyborgs. “No vendemos aparatos, lo único que hacemos es colaborar con quienes expresan su deseo de extender sus sentidos”, remarcó y expresó que nunca en sus 30 años pensó que fuera un problema ver en blanco y negro, simplemente quería percibir los colores. “No cambiaría mi visión, lo veo como una condición visual, ya que ver en blanco y negro tiene ventajas como poder detectar más fácilmente el movimiento, ver mejor de noche o no caer en la trampa de los camuflajes. Ver en blanco y negro no es el problema, el problema es no percibir el color. Es algo que cuesta diferenciar”, concluyó. Al final de panel, se pudieron hacer preguntas levantando la mano o a través de twitter anteponiendo el hashtag #SD12.

Un cierre al compás del tambor

Tanto al finalizar la primera como la segunda jornada, se pudo disfrutar de espectáculos musicales en un escenario montado en el Patito Sirirí. El primer día fue el turno de bandas de rock paranaenses que vienen participando en el concurso impulsado por el Ministerio de Cultura y Comunicación a través del programa artERcok. Se subieron al escenario Genitales Argentinos, Acólitos Anónimos, La Banda del Sr. Urutú, Vimpage y Cañón. En tanto, la segunda jornada fue abierta por la murga local La Malparida, continuando una actuación de La Bomba de Tiempo, que compartió dos de sus intervenciones con las Tamvos y el “Negro” Aguirre, en una mixtura muy particular. Cerraron las bandas Equilátera, El punto y Maldita María.

Diego, uno de los percusionistas de La Bomba confirmó que era la primera vez que actuaban en Paraná y “estamos encantados. Lo que hacemos es percusión en tiempo real con un lenguaje de señas. Hay un director que se para frente a los músicos y mediante señas va guiando la improvisación, todo lo que se toca arriba del escenario se está creando en ese mismo instante. Nos enorgullece que no nos rotulen en un género específico, así cualquier músico se puede incorporar de manera brillante”. Luego de resaltar que admiran a “el Negro Aguirre”, señaló que algunos invitados “son virtuosos improvisadores y otros tocan su música, en ambos casos nos acoplamos. El resultado siempre es novedoso. De esta forma, se llega a lugares musicales que si pretendés arreglarlo o estructurarlo no se consigue. Por eso decimos que es el trance del ritmo en estado puro”. Finalmente rescató el resurgimiento de murgas, candombe y comparsas, algo que atribuyó en parte a la vuelta de los feriados de carnaval. “Nos habíamos olvidado que estaba bueno salir con el tambor a la calle, es una manera de expresarse y tiene que ver con nuestras raíces”, sostuvo.

Igualdad Cultural

El representante de Igualdad Cutural, Luis Cecchi, se hizo presente para dar cuenta del programa en el panel de Gobierno y Cultura Digital. Entre otras cosas, comentó que el programa prevé la instalación de estaciones culturales de exhibición, puntos equipados para proyectar imágenes de los eventos en directo o diferido a otros puntos del país. Aseguró que en nuestra provincia, si bien aún están en etapa de relevamiento, “se está trabajando muy bien en forma articulada con el gobierno provincial. Otras de las líneas tiene que ver con infraestructura cultural, que intenta recuperar espacios de importancia cultural para las localidades, y las oportunidades de producción de cultura en diferentes lugares del país. Comentó que en este sentido “se han lanzado diferentes concursos que aún están vigentes. También avanzamos en hacer una red para trabajar con otros programas. No es algo aislado sino articulado en el marco de una política de Estado para democratizar la palabra y el acceso a los bienes culturales”. Por último, informó que la actuación de La Bomba de Tiempo, se concretó a través de ese programa, debido a las gestiones realizadas por el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez.

Stands y arte

Variadas atracciones acompañaron el evento, desde artistas locales que mostraban sus destrezas circenses colgados de telas, haciendo malabarismos o rodando una bocha de cristal sobre el cuerpo; hasta la posibilidad de ser protagonista de una comparsa en una pantalla gigante. Las diversas opciones que se encontraban en el salón, contaban con un stand del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), que proyectó películas y producciones audiovisuales en HD y promocionó el festival Mirada en Cortos que se realizará próximamente en Concepción del Uruguay. Conocer las bacterias presentes en una mano sin lavar con una programación de realidad aumentada, era otras de las opciones que brindaba el portal @prender, o la subsecretaría de Ciencia y Tecnología de la provincia, que mostró proyectos realizados por estudiantes.

Además se podía acceder a producciones nacionales de videojuegos, lo que suscitó que un grupo de emprendedores en la materia se relacionara y comenzara un proyecto conjunto en el salón. A su vez, se brindó información sobre los programas de Tv Digital, Igualdad Cultural y Argentina Conectada; el Mercado de Industrias Culturales y del Museo Interactivo de Ciencias de Salto Grande. Entre las empresas que se encontraban presentes, tuvieron su espacio Ialcubo, con un stand interactivo donde los concurrentes podían calzarse las plumas para verse proyectados en una pantalla junto a pasistas de una comparsa; Oro Verde Digital, que exhibió el simulador de vuelo Guaraní, realizado en Entre Ríos en base a software libre; y Ken Brown, que próximamente tendrá su sede en Paraná y mostró productos de la marca.

Otra de las actividades que complementaron el evento fue la pintura de un mural en la pared que da al Patito Sirirí, en el cual participaron activamente ciudadanos paranaenses, además de los participantes del foro, que en muchos casos provenían de otras provincias o países. Será la primera actividad de este tipo en el marco de un proyecto del Ministerio de Cultura y Comunicación que recorrerá la provincia el año entrante concretando murales sobre el artiguismo y la Patria Grande. La actividad fue coordinada por el artista plástico Adrián «el pájaro» Carreira.

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