11 de enero de 2013 | Concordia, Destacado.

Dos concordienses fueron parte de la tripulación en la Fragata

fragatEntre los tripulantes de la Fragata Libertad, que arribó el miércoles al puerto de Mar del Plata, había cuatro entrerrianos. Entre ellos, dos concordienses, sus familiares contaron la experiencia y los momentos de intranquilidad cuando el buque estuvo en Ghana.

Sebastián Gómez, de Concordia, integró la comitiva de 45 marinos que permanecieron en el buque cuando buena parte de la tripulación fue repatriada luego de que la embarcación fuera retenida en Ghana en el marco de un pleito judicial planteado por un fondo buitre. Pasaron en total 77 días con el buque amarrado. Custodiar la fragata fue tarea de Sebastián, que debió desarrollar tareas de mantenimiento.

«Estaba muy aliviado, muy cansado también», contó Roberto Gómez, el padre de Sebastián que anoche esperaba en Mar del Plata junto a su esposa, su hija, su suegro y la novia de Sebastián, Betiana. Participaron el miércoles del acto oficial de arribo del barco, escucharon el discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y después, sí, el reencuentro con el joven concordiense, de 31 años, que hace 14 años está incorporado a la Marina.

Se había subido a la Fragata Libertad en marzo y en junio emprendió el viaje por el mundo, que se vio interrumpido en Ghana. En el buque, tiene el cargo de contador naval y ahora se despide de la embarcación, a la espera de un nuevo destino, incierto aún. «La fragata se merecía un acto de estos», destacó el padre de Sebastián. Tras una cena breve con su hijo y un contacto en la mañana de ayer, el joven debió volver al buque. Anoche esperaban que se desocupara para compartir otro rato antes del regreso de la familia a Concordia.

«El acto fue emotivo, por supuesto. Pero lo más importante para nosotros era su regreso después de más de dos meses de incertidumbre», dijo Gómez que asegura que «tanto para Sebastián como para todo uniformado, la vocación es muy fuerte». El padre lo sabe por experiencia por cuanto integra las fuerzas del Servicio Penitenciario de la Nación. «Él desde que estaba en la escuela secundaria (la Escuela de Comercio Nº 2 de Concordia) sabía a lo que se iba a dedicar», enfatizó.

«Cuando supimos que la embarcación quedaba retenida en Ghana nos preocupamos, buscábamos todo el tiempo más información», contó. «Ahora estamos aliviados y cansados. Sebastián debió volver al buque que está parado pero hay mucho trabajo que hacer. Están muy orgullosos después de todo lo que han vivido», afirmó.

Otro entrerriano que integró la tripulación de la Fragata Libertad es Hernán Carlos Juárez, oriundo de Calabacillas y radicado en Benito Legerén, departamento Concordia.

Su esposa, Jésica Caire, no pudo viajar al acto en Mar del Plata. En diálogo con LT 14 dijo estar «más tranquila, sabiendo que Hernán está en tierra, cerquita de casa».

Sobre su historia de vida, contó cómo lo conoció a su marido y dijo que ya «está acostumbrada» a la distancia: «No queda otra, es su trabajo».

Confió que vivió momentos de preocupación por la situación que vivió la tripulación en Ghana aunque le traía tranquilidad las varias oportunidades en las que pudo contactarse vía Internet con su esposo.

Jésica siguió los actos en vivo y en directo: «Estuve todo el día mirando la televisión, tenía muchos nervios, pero fue muy emocionante», manifestó la mujer.

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