30 de abril de 2011 | Concordia, Destacado.

Delegación Argentina: nos vemos en la obligación de informarle que la señora de Alba Posse está dando una versión muy particular, probablemente por desconocimiento

represa_salto_grande_diaunoEn los últimos días algunos medios de comunicación han publicado denuncias de supuestas irregularidades en CTM, reproduciendo una carta que la señora Ana María Huergo afirma haber enviado a las Presidencias de Argentina y Uruguay. En atención al tenor de esta denuncia y sus implicancias, desde la Delegación Argentina de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande se resolvió darle curso a la presente nota:

27 de abril de 2011

Señor  Director:

Nos dirigimos a Usted en atención a la publicación de la presunta carta que la esposa del Señor Fernando Alba Posse enviara a la Señora Presidenta de la República, expresando su malestar por el despido de su marido de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y denunciando hechos de corrupción ocurridos en el seno de la Comisión y en relación a las indemnizaciones a ribereños del embalse, en la margen argentina.

Al respecto,  nos vemos en la obligación de informarle que la señora de Alba Posse está dando una versión muy particular, probablemente por el natural desconocimiento del trabajo de Salto Grande o bien por la versión parcializada y distorsionada que pudiera haberle aportado su marido.

La Comisión Técnica Mixta de Salto Grande es un Organismo Binacional, fruto de la hermandad argentino-uruguaya, de una trayectoria impecable que solamente puede representar un orgullo para los pueblos argentino y uruguayo, que trabaja día a día por generar más y mejor energía, sin descuidar todos los aspectos que hacen a un buena gestión, desde lo ambiental a lo humano y que continúa hasta hoy en la tarea de cumplir con los objetivos fundacionales que trazaron quienes la crearon, mediante el Convenio de 1946 para el aprovechamiento de los rápidos del río Uruguay en la zona de Salto Grande.

La Delegación Argentina ante la Comisión, ha trabajado y trabaja en particular por el desarrollo de la región de Salto Grande, entendiendo como una cuestión elemental dentro de este concepto, el resarcimiento a los propietarios ribereños, causado durante grandes crecidas en las cuales siempre operó sus instalaciones poniendo como primerísima prioridad, la preservación de las poblaciones aledañas.

Lo manifestado por la señora de Alba Posse en cuanto a la existencia de corrupción vinculada a este tema, obedece sin duda a la tan particular visión de su esposo sobre algunos temas puntuales que, de manera irresponsable han sido llevados a la prensa y a la justicia, sin ninguna investigación previa seria o basados en una presunta auditoría que muy lejos estuvo de serlo en sus formas y que respondió a intereses que prefiero no calificar ni comentar en la presente.

Sí debemos informarle que la Comisión Técnica Mixta dispuso, a partir de la gestión de Juan Carlos Cresto como Presidente que encontró esta situación al hacerse cargo de la Presidencia, una investigación administrativa que fue encomendada a dos abogados uruguayos y que, culminado su trabajo, concluyó que no se han encontrado hechos de corrupción ni que ameriten la sustanciación de sumario alguno y, consecuentemente, aplicación de sanciones a las personas relacionadas con las indemnizaciones a ribereños. Todas estas actuaciones han sido puestas a disposición del Juzgado Federal actuante, de las cuales le acompañamos copia.

El señor Alba Posse en particular, ha sido un empleado cuyo desempeño no resultó positivo para los trabajos que le correspondía realizar, porque su permanente vocación conflictiva llegó a poner en riesgo la relación con la gente de la región, además de no cumplir con el objeto para el que había sido contratado, que fue la constitución de la Servidumbre Administrativa de Ocupación Temporaria de Tierras por Aguas en la ribera del embalse, sino dedicar el tiempo por el cual se le pagaba a llevar adelante presuntas investigaciones que tenían por objeto, aparentemente, descubrir corruptos e impartir justicia.

El señor Alba Posse cuya residencia es en la Ciudad de la Plata, muy lejos de la ribera, se negaba a trabajar en la zona del lago porque decía tener miedo a presuntas agresiones de los ribereños, es decir,  se negaba a trabajar  lisa y llanamente, ya que el trabajo de un agrimensor es fundamentalmente en el terreno y él no quería cumplirlo

Pero además, el señor Alba Posse no fue despedido,  su designación, como la de toda persona que ingresa a trabajar a Salto Grande, debía ser confirmada a los seis meses conforme a su desempeño, siendo las razones anteriormente expresados las que llevaron a tomar la decisión legalmente encuadrada, de no confirmar su designación, no de despedirlo. Todo ello por unanimidad.

El paso del señor Alba Posse por la Comisión, ha dejado a más de una familia en el estado que describe su esposa a su familia, cuyos nombres nos reservamos para no  dañar personas irresponsablemente.

La obra de Salto Grande, el Complejo Hidroeléctrico, la historia de sus precursores, el trabajo diario de sus empleados, el prestigio internacional ganado a fuerza de eficiencia en el cumplimiento de sus objetivos es y será siempre lo destacable, lo útil, lo meritorio.

La voz de los que sólo destruyen seguramente se perderá en el olvido que merecen.

Quedando a sus órdenes, lo saludamos atentamente

Néstor Ramón Berterame                                          Juan Carlos Cresto

Delegado                                                                 Presidente

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