8 de julio de 2010 | Provinciales.

Crean una nueva tasa para el servicio de conexión eléctrica

El Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) puso en vigencia una tasa que gravará el control de los medidores, previa conexión o reconexión, aunque asegura que el mayor costo será para los instaladores y para los colegios que los agrupan, y que no tendría por qué tener incidencia sobre el bolsillo de los usuarios, que desde 2009 ya pagan un sobrecosto por una tarea que antes era gratuita. A través de la resolución Nº 92, el EPRE dispuso crear la denominada tasa de mantenimiento del sistema de emisión de certificados de conexión (SECC), que funciona depreentro del organismo pero que según explicó el titular del área, Francisco Taibi, será financiado con un aporte de 1,60 pesos por cada conexión realizada por los cuatro colegios que conforman el registro de instaladores electricistas matriculados.

En ese registro se integran arquitectos, maestros mayores de obra, ingenieros civiles e ingenieros especialistas. El Ente Regulador dispuso que la tasa de mantenimiento del sistema de otorgamiento de certificados de conexión sea un importe equivalente al 10 % del canon de visación de menor valor, que es de 16 pesos. Esto es, el aporte que hace cada electricista a su propio colegio para integrar el registro de matriculados habilitados. Que no es lo mismo que el importe que abona un usuario cuando necesita conectar el servicio eléctrico a un matriculado, cuyo costo ronda entre los 80 y los 120 pesos. Hasta 2008, el trámite de conexión del servicio eléctrico domiciliario era relativamente simple: el usuario, propietario o inquilino, acudía a las oficinas de la distribuidora eléctrica con un documento, el boleto de compraventa, un contrato de alquiler, y con eso bastaba para obtener el servicio. Pero desde abril de 2009, esa tarea se sigue realizando, pero tarifada por lo cual es preciso dar un paso más antes de contar con luz eléctrica en la casa: es preciso contratar a un electricista matriculado para que cerciore que la “acometida” –la conexión que va desde la línea de distribución hasta el medidor– está en regla. La decisión del EPRE establece que en todos los servicios eléctricos domiciliarios en los que se haya producido el corte con retiro de la conexión a la red y del medidor, las distribuidoras deberán exigir al usuario, previo a la reconexión, un “certificado de conexión de servicio eléctrico”, el que sólo lo podrán otorgar electricistas matriculados. Y para eso se creó el registro de instaladores, compuesto por unos 1.000 profesionales en toda la provincia. Pero para que el certificado que otorga el electricista al usuario tenga validez, debe contar con la intervención del respectivo municipio. Esa “gestión” suelen hacerla los propios matriculados, y es lo que suele encarecer el trámite. Inicialmente, la confección de los certificados por parte de los instaladores matriculados se realizaba en forma manual. Luego, “para un mejor control y fiscalización” se implementó un sistema de emisión de certificados de conexión “que requirió asignar recursos humanos y presupuestarios para su organización, mantenimiento y actualización, entre los que se destacan en sus inicios la contratación de un profesional en sistemas de información para el diseño y puesta en funcionamiento del sistema on line”, según expresa la resolución que creó la nueva tasa. Pero para que pueda seguir funcionando, “se considera conveniente asignarle recursos específicos”, y para eso se estableció un fondo compuesto por un aporte que cada uno de los cuatro colegios hará del 10 % del menor canon que pagan los matriculados a sus organizaciones profesionales, que según el EPRE es de 16 pesos. De ese monto, cada colegio aportará 1,60 pesos al Ente Regulador. Según el interventor del EPRE, esta nueva tasa que se creó ahora tendrá un impacto neutro. “Esto ni le saca ingresos al matriculado, ni es motivo de ningún intento de transferírselo al cliente. Esto es nada más que un gesto de cada colegio de resignar un 10 % de sus ingresos para un fin muy determinado, como es el mantenimiento del sistema informático que administra la emisión de certificados”, dijo Taibi a El Diario. En realidad, hasta ahora los costos corren por cuenta del Estado: el EPRE contrató a un profesional para que elabore el software respectivo, y la conexión a Internet es a través de la cuenta del Ente Regulador. “Pero como esto requiere de una permanente actualización, y alguien que monitoree el sistema, los colegios se han mostrado de acuerdo en aportar al Ente para contar con una conexión independiente”. Pero aclaró: “No tendría por qué haber traslado al usuario de este costo”.

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