29 de octubre de 2010 | Destacado, Nacionales.

Confirmaron que los restos de Néstor Kirchner serán enterrados en una ceremonia íntima

En cementerio de Río Gallegos

“No podrá ingresar gente” al cementerio municipal de la ciudad de Río Gallegos durante la ceremonia. Después de que se retiren las autoridades se permitirá que ingresen los vecinos a dejar sus ofrendas, se indicó.

El jefe de gabinete del gobierno de Santa Cruz, Pablo González, confirmó hoy que “no podrá ingresar gente” al cementerio municipal de la ciudad de Río Gallegos durante la ceremonia íntima en la que serán enterrados esta tarde los restos mortales del ex presidente Néstor Kirchner.

despiden_embedded_prod_affiliate_86“Recién después de que se retiren las autoridades vamos a permitir que ingresen los vecinos a dejar sus ofrendas. Mientras tanto les pedimos a los que vayan que se ubiquen en la plaza de enfrente. Desde allí podrán ver”, sostuvo el funcionario santacruceño en diálogo con Télam.
El jefe de gabinete provincial precisó que en el aeropuerto de Río Gallegos hay reservados 22 lugares para aviones particulares, incluidos cinco vuelos charter que trasladarán a 70 personas cada uno, aproximadamente.
Sobre el fallecimiento del ex mandatario, González consideró que “el espacio que él deja es imposible de cubrir, no hay forma de suplantar a una persona así. Es irremplazable, se rompió el molde cuando nació” Kirchner, concluyó.
El cortejo partió a las 13:19 de la Casa Rosada, guiado por el automóvil que llevaba a la presidenta Cristina Fernández y sus hijos Máximo y Florencia.
También delante estaba el vehículo que trasladaba al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que recibía apretones de mano y gritos de aliento por la ventanilla.
Detrás, el automóvil fúnebre que llevaba los restos del ex presidente, cubierto por flores, banderas, papeles mojados y cascos de trabajo.
Una hora después de haber salido de la Casa Rosada, el cortejo arribó al aeroparque metropolitano, donde lo esperaba otra multitud agolpada en el portón de ingreso a la pista.
Los granaderos fueron los encargados de recibir y cargar el féretro desde el automóvil hasta el avión, custodiados por Cristina y Florencia inmediatamente detrás. Máximo había quedado unos pasos rezagado luego de mostrarse visiblemente quebrado en ese momento.
El avión partió, con una gran cantidad de banderas argentinas flameando sostenidas por los trabajadores de la pista del aeroparque Jorge Newbery.
Y todo bajo la lluvia, como marco épico, pero también dramático, como despedida final para Néstor Kirchner de una ciudad, de una metrópoli, que hace tan solo siete años no podía ni pronunciar con corrección su apellido.
Télam

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