3 de julio de 2014 | Concordia, Destacado.

Con el apoyo de CTM construyen mobiliario para escuelas en la cárcel de Concordia

-ctm escuEsta mañana, el presidente de la Delegación Argentina ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Juan Carlos Cresto, y el director departamental de Escuelas, Saul Drí, visitaron los talleres laborales de la Unidad Penal Nº 3 Concordia. En la oportunidad, el alcaide Alejandro Mondragón ofreció un panorama del trabajo desarrollado y presentó el resultado de lo producido por los internos en las últimas semanas: 100 sillas, 50 pupitres dobles y 4 escritorios con sus respectivas sillas para los docentes; todo ya en condiciones de ser entregado a las escuelas locales.

Este mobiliario escolar se fabrica en la Unidad Penal desde la puesta en marcha de un acuerdo de colaboración mutua, promovido por Cresto, para apuntalar el funcionamiento de los talleres con herramientas y material aportado por la Delegación Argentina ante la CTM. La coordinación entre la cárcel y los establecimientos educativos está a cargo de la Departamental de Escuelas, de acuerdo a las necesidades planteadas por cada institución.

Entre todos

“Esto viene muy bien para abastecer a las escuelas y resolver el problema histórico de la falta de sillas y pupitres. Ya estábamos trabajando con la CTM y la Unidad Penal en la reparación de mobiliario escolar, pero ahora Juan Carlos y la CTM dan un paso adelante y posibilitan que todo se fabrique acá”, explicó Saul Drí.

El docente dijo sentirse “gratamente sorprendido” por la “muy buena calidad de los elementos construidos por los internos” y abogó por “continuar este trabajo en equipo con el Gobierno provincial, la CTM y los diferentes actores sociales, que tan buenos resultados nos está dando en los últimos años”, destacó.

Oportunidades

Por su parte, Cresto consideró “un gran acierto” haber puesto este taller en funcionamiento. “Esto forma parte del trabajo que estamos haciendo con el gobernador Sergio Urribarri para mejorar las condiciones de las escuelas. Estos muebles antes se traían de otro lado, con los costos y las demoras que eso significa. Ahora se fabrica todo acá, beneficiando a las escuelas y a los internos, que pueden hacerse de un oficio y ayudar a sus familias mientras están acá y se preparan para reinsertarse en la sociedad”, argumentó el alto funcionario de CTM.

Para Cresto, esto es una demostración de que “las cárceles tienen que ser modernas, equipadas como cárceles-fábricas, donde el condenado cumpla su pena pero que no esté ocioso; que trabaje, que se eduque, que tenga una oportunidad de ser una persona de bien y con conocimiento de un oficio, de un trabajo, para poder llevar una vida digna y no reincidir en el delito”, concluyó.

Comentarios sobre la noticia

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

compartí esta nota