16 de noviembre de 2010 | Provinciales.

Aseguran que para los más pobres la inflación es el doble que para la clase media y alta

El aumento de precios que vienen registrando los alimentos en el último año –por encima del nivel que mantuvieron el resto de otros bienes y servicios– logró que la inflación impactara de forma mucho más dañina sobre los consumos de los sectores de menores ingresos, en comparación a las capas medias y altas de la población. En concreto, los precios de lo que mayormente consumen los sectores de menores ingresos aumentaron cerca del 50%.

En tanto, el conjunto de bienes y servicios que consume la clase media se encarecieron entre 25 y 30%.

Básicamente porque en las capas de ingresos más bajos, la gente destina más del 50% de su ingreso para comprar los productos del supermercado. Una porción que se limita al 26% en los deciles de mayores ingresos.

La situación se profundizó el mes pasado cuando los comestibles explicaron el 60% de la suba de precios del mes, estimada entre 2,3 y 2,5% por los analistas privados. Así en lo que va del año, los precios de los productos básicos crecieron cerca de 42% , en promedio, en tanto los servicios lo hicieron al 30%.

Los productos más consumidos por los sectores más pobres se apreciaron en 50% entre octubre del 2009 y el mes pasado, con alzas de hasta el 213%, en el caso del asado o del 182% en la carne picada , según un relevamiento hecho por la consultora SEL. En esas subas, también se destacaban el precio del azúcar, que trepó 78%; la polenta, 48%; el pollo entero 49% y el yogur que acumula 44% de aumento.

Obviamente estos consumos también impactan en el bolsillo de los sectores de clase media y en los más acaudalados, quienes no dejan de llenar sus heladeras. Pero, el 75% de su estructura de gastos está destinada a otros bienes que acumulan subas bastante más bajas que los alimentos.

Entre los típicos consumos de clase media, puede observarse que, por ejemplo, el alquiler de la vivienda subió casi 19% en un año ; la nafta súper, 24%, el seguro del auto se apreció un 23% y los viajes en taxi, un 36,8%, según el relevamiento del SEL.

En cuanto a la clase más alta, que sólo destina el 25% de su ingreso mensual a la compra de alimentos, la variación promedio interanual de su canasta de consumo asciende al 23,1%, según la mediciones de UCEMA. Esta canastas tiene una alta concentración en primeras marcas, colegios privados, turismo y autos.

Otro dato que ilustra sobre el impacto de la inflación en los distintos niveles socioeconómicos, es estimado por la consultora Economía & Regiones. Entre agosto del año pasado y agosto del 2010, la inflación promedio acumulaba un aumento del 23,1%. Sin embargo, al analizar el impacto de ese aumento en los distintos estratos de ingresos, se observó que los sectores más afectados por la inflación eran aquellos de sectores más bajos. Para los “indigentes”, el impacto llegaba al 25,4%; en los pobres al 24,5%. A los sectores de clase media golpeaba en un 23% y a la clase alta en un 22,4%.

En su último informe sobre la inflación de octubre, Buenos Aires City, calculó la disminución del poder de compra en los sectores más bajos que perciben la Asignación Universal por Hijo.

“Luego del último aumento otorgado en septiembre 2010, el valor nominal original de la AUH ($ 180) tiene en octubre un poder de compra equivalente a $ 154”, comentó Graciela Bevacqua, responsable de ese informe.

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