17 de marzo de 2010 | Provinciales.

“Ninguna solución de fondo puede basarse en el Impuesto al Cheque” dijo Álvaro Sierra

DESFINANCIAMIENTO DE LOS GOBIERNOS PROVINCIALES1 Alvaro_sierra_convencional_diauno

El contador Alvaro Sierra, ex Secretario Municipal de Economía y Hacienda y actual presidente de la Fundación Horizonte no dudo sobre su postura sobre la Ley de Cheques. En este sentido expreso: pretender solucionar el desfinanciamiento de los gobiernos provinciales a través de la coparticipación del Impuesto al Cheque es un error de la oposición. Por otra parte resulta un acto de demagogia proponer en este contexto político la discusión de una nueva ley de coparticipación” asi lo indicó a DiaUno – Concordia.

“Hoy está fuera de discusión que la actual aplicación de la Ley de Coparticipación Federal ha conducido a un desigual reparto de los recursos nacionales, en perjuicio de todos a los gobiernos provinciales”.

“Es cierto que últimamente ha habido una progresiva centralización de los recursos en manos del Estado Nacional, ya que es él quien legisla y recauda los impuestos de mayor potencial recaudatorio (IVA, Ganancias, Impuestos Internos, Combustibles, Cheques, Retenciones, etc). Por ende esa carencia de los medios financieros necesarios ha condenado a las provincias a la dependencia del PEN y va en detrimento de sus respectivas autonomías”.

“Pero también es cierto que el Impuesto al Cheque constituye un impuesto indirecto extorsivo, que incide negativamente en las transacciones económicas. Este impuesto además, beneficia a los grandes contribuyentes, ya que éstos pueden computarlo como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, y a las Ganancias Mínimas Presuntas y perjudica a las Pymes, a los comerciantes y a los trabajadores en general. No nos olvidemos que las Pymes constituyen el motor de crecimiento y de generación de empleo, al que el sistema tributario debería proteger (dado que el 60% de este impuesto es aportado por las Pymes). Además este impuesto fomenta la informalidad en esta economía que ya de por sí es altamente informal, por cuanto desalienta la utilización de los servicios bancarios”.

“ Es dable recordar que fue creado en el año 2001 con carácter transitorio y su aplicación se fundó en la emergencia económica y social que vivía el país. Por lo tanto se trata de un impuesto de carácter temporario, que solamente rige en la actualidad, por causa de sucesivas prórrogas en su aplicación. Pero una vez solucionados los problemas de caja debería ser eliminado, dado que si bien es un impuesto de fácil recaudación, no se debería ignorar su costo económico”.

“Pero cabe señalar que no es un invento argentino, pues generalmente es de aplicación en países en vías de desarrollo cuando enfrentan un contexto de crisis. Sin embargo, si bien otros países de América Latina lo están aplicando en el presente, cabe destacar que nuestro país es el que cobra la mayor alícuota (1,2%)”.

“Por lo expuesto queda claro que este impuesto no debería formar parte de un sistema tributario en épocas de crecimiento económico. (Sólo se justifica en épocas de crisis económica). Hoy el Impuesto al Cheque representa aproximadamente un 8% de la recaudación nacional, por lo tanto tiene una incidencia importante en los recursos nacionales. Es de fácil recaudación pero como mencioné anteriormente, tiene un costo significativo en el mediano y largo plazo, debido a sus efectos claramente distorsivos”.

“Ahora bien, cabe destacar que se comenzó a coparticipar el 30% de este impuesto a las provincias bajo el sistema de la Ley de Coparticipación Federal   Nº 23.548. Aunque debido al  mecanismo de detracciones que establece, la coparticipación efectiva a las provincias resulta ser  no del 30 sino del 15%”.

“Otro caso similar que cuestionamos es que se coparticipe el impuesto a las exportaciones. En el año 2009 el Gobierno Nacional decidió coparticipar la soja. El hecho de que se coparticipe no es un problema secundario, ya que las retenciones son más que un impuesto, son un instrumento de regulación económica. Es decir que en ciertos momentos se las aplica para regular y controlar el precio de los alimentos. Ese impuesto también se creó en el contexto del 2002”.

“Por lo tanto considero que sería un grave error de todo el arco opositor al Gobierno, su pretensión de cubrir el desfinanciamiento de los gobiernos provinciales a través de una mayor coparticipación con esta clase de impuestos, siendo que después será muy difícil que puedan ser eliminados”.

“Si bien la solución de fondo es la discusión de una nueva Ley de Coparticipación, que permita por un lado que las provincias incrementen su participación en los recursos nacionales, y por el otro que establezca un sistema más justo y equitativo de reparto de dichos recursos entre las distintas jurisdicciones provinciales”.

“Sin embargo en el contexto político actual resultaría inviable, por cuanto según lo que prescribe nuestra Constitución Nacional, se requiere del acuerdo unánime de todos los organismos provinciales, además de que dicha ley debe ser sancionada por la mayoría  absoluta de la totalidad de los miembros de cada cámara.  Por lo tanto promover esta vía en la actualidad  sería un recurso puramente demagógico”.

“En consecuencia considero que una  solución que permitiría a las Provincias recuperar su autonomía financiera, sería por una parte continuar con la actual Ley de Coparticipación Federal, pero respetando el Gobierno Nacional el piso del 34% que prescribe dicha ley, y por la otra crear un Fondo de Convergencia Nacional complementario del actual Régimen de Coparticipación Federal, que permita contar con recursos adicionales.  Ese Fondo debería provenir de la recuperación de los recursos de su masa coparticipable que las Provincias cedieran a la Nación a través de Pactos Fiscales, con destino al financiamiento de la Seguridad Social, más la recuperación de los recursos que detrae el PEN para la conformación de los ATN, los que por añadidura en parte ni siquiera envía y en parte maneja discrecionalmente.

“De esta manera dicho Fondo de Convergencia contaría con la suma de más de 12.000 millones de pesos, que es en definitiva el déficit fiscal consolidado que se proyecta que van a tener las Provincias para el 2010, si no se revierte tal situación. Como también representaría que las Provincias volvieran a contar con recursos similares a los de años anteriores”.

“Al mismo tiempo se deberían establecer reglas claras de distribución secundaria entre las Provincias, contemplando criterios objetivos de reparto (devolutivo, redistributivo, de eficiencia fiscal). Asimismo dichos fondos deberían contener mecanismos adecuados de coordinación intergubernamental y de rendición de cuentas, que reduzcan la posibilidad de la utilización ineficiente de los fondos”.

«DiaUno» – Concordia

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